El individuo fallecido este sábado a tiros en el aeropuerto internacional de París-Orly tras atacar a una patrulla militar ha sido identificado como como Ziyed Ben Belgacem, un islamista que estaba fichado por la policía y por los servicios de inteligencia y que aseguró que quería "morir por Alá", según indicó el fiscal de París, François Molins. Belgacem gritó "estoy aquí para morir por Alá" en el momento en el que forcejeaba con una soldado para tratar de quitarle su metralleta, agregó el fiscal.

El atacante profirió a gritos estas palabras mientras apuntaba con una pistola de aire comprimido a la militar, según el testimonio de otros militares presentes del que ha dado cuenta el fiscal parisino, François Molins. "¡Bajad las armas! ¡Poned las manos sobre la cabeza! ¡Estoy aquí para morir por Alá! ¡Seguro que va a haber muertes!", gritó el hombre.

Molins ha informado además de que hay tres personas detenidas en relación con este incidente —el padre, el hermano y un primo del agresor— y ha explicado que el objetivo del ataque y la radicalización del sospechoso justifican que se esté tratando como un incidente de terrorismo. El fiscal ha informado además de que el atacante llevaba una bolsa con una lata de combustible y ha revelado que Ben Belgacem estaba en libertad condicional.

Por su parte, el ministro del Interior, Bruno Le Roux confirmó que ese mismo hombre había abierto fuego una hora y media antes contra un control de la policía en Stains, al norte de la capital, donde hirió a una agente, aunque su estado no reviste gravedad.

Los servicios antiterroristas de la Fiscalía los que dirigirán la investigación El individuo habría actuado en solitario y no se han encontrado explosivos en su cuerpo ni en el resto del aeropuerto, según las conclusiones del rastreo iniciado por las fuerzas especiales RAID de la Policía francesa en el interior de las instalaciones.

Ziyed Ben Belgacem —de nacionalidad francesa y nacido en París en 1978— había sido condenado en tres ocasiones a prisión por robos a mano armada y tráfico de drogas. También había sido objeto de atención de los servicios de inteligencia de Francia por su radicalización, según relató el fiscal de París, François Molins.

Esa radicalización tuvo lugar tras una estancia en prisión entre 2011 y 2012, lo que llevó a que recientemente su domicilio fuera registrado, bajo el estado de emergencia decretado en 2015, sin que se encontraran elementos que justificaran una atención particular. Serán los servicios antiterroristas de la Fiscalía los que dirijan la investigación.

El domicilio de Belgacem en Garge les Gonesse, en la periferia norte de París, fue registrado sin que se encontraran elementos importantes, más allá de algo de cocaína, un machete y una cantidad de dinero en divisas extranjeras.