Túnel este de Abdalajís
En febrero de 2006 se terminó de perforar el túnel este de Abdalajís. MARTÍN MESA

La sombra fatídica del AVE a Barcelona ha terminado por tapar a Málaga. Un accidente mientras se inyectaba hormigón en uno de los túneles que cruza el valle de Abdalajís obligó esta tarde a desalojar a los obreros de su interior causando un gran revuelo que no se calmó hasta cerca de las 21.00, tres horas después del suceso.

Los sindicatos fueron los primeros en dar la voz de alarma. En un inicio apuntaron a una grieta en el interior del túnel como la causa del incidente que acabó con una decena de trabajadores desalojados, aunque ninguno resultó herido.

Horas después, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), responsable de las obras del AVE, desmentía esa versión aclarando que «la incidencia era de carácter menor» originada por la inyección de hormigón a presión que se realizaba dentro del tubo éste del túnel para proceder a su impermeabilización.

Según Adif, se trata de un suceso menor que no supondrá ningún retraso.

Estos trabajos, que ejecuta la constructora Dragados y se realizan a entre 30 y 40 atmósferas, provocaron un aumento de la presión causando que se desplazaran ligeramente las placas que sustentan la vía. 

Cuando los trabajadores vieron el suceso salieron por su pie sin que nadie los desalojara, aclaró a 20 minutos el director de Alta Velocidad Sur de Adif, Alfonso González.

A esta hora se trabajaba para solventar la incidencia, de manera que a lo largo de mañana la situación quedará normalizada, añadió González.

Eso significa que, de momento, el AVE entrará en la capital el 23 de diciembre, como anunció el Gobierno, para llevarnos a a Madrid en dos horas y media. Si la maldición de los socavones no termina por llegar también hasta Málaga.

Para beber, camión cisterna

«Villa de manantiales». Así se conoce a la localidad de Valle de Abdalajís, donde se han construido dos túneles para que circule el AVE. Pero hace dos años y medio, mientras la tuneladora horadaba uno de ellos, perforó uno de los mayores y antiguos acuíferos del valle perdiéndose 20 litros de agua por segundo.

Ayer, Javier Arenas (PP) pidió al Gobierno explicaciones de por qué aún los vecinos de la zona, unos 3.500, se tienen que abastecer a través de camiones cisterna.