Según indica la firma en un comunicado, esta singular propiedad, ubicada en el Paseo de la Consolación de la localidad sevillana de Utrera, es "una auténtica joya de la arquitectura regional", si bien recrea la fisionomía característica de los conventos y monasterios entre los siglos XIV y XVI.

En este contexto, tal y como explica el fundador de la consultora Lançois Doval, Robert Menetray, "nos encontramos frente a un complejo arquitectónico que merece como pocos la etiqueta de único como marco incomparable para cualquier iniciativa de inversión turística". "Y no la obtiene solamente por sus características formales sino por la interesante historia que esconde, ya que se trata de un edificio histórico cuya primera piedra se puso en 1561", añade.

La propiedad comprende también las dependencias de una antigua fábrica de jabones, abierta a comienzos del siglo XX y "considerada la primera de su naturaleza en España" y el santuario adosado al recinto principal.

Consulta aquí más noticias de Sevilla.