François Fillon
El candidato de la derecha a las presidenciales francesas, François Fillon, sale de su apartamento en París. Yoan Valat / EFE

El candidato de la derecha a las presidenciales en Francia, François Fillon, ha denunciado este miércoles una "instrumentalización" de la Justicia contra él, que se ha traducido en su imputación por malversación, entre otros cargos, y ha afirmado que va a resistir.

"Desde el momento en que hay una instrumentalización de la Justicia es imposible ceder porque eso significaría que no es el pueblo francés el que designa a su presidente", ha subrayado Fillon en una entrevista a la emisora Radio Classique.

El candidato conservador ha insistido en que es "inocente" y en que "la Justicia, aunque tarde tiempo, demostrará esa inocencia", pero ahora quiere dedicarse a la defensa de su programa electoral y ha avanzado que cuando le pregunten sobre la investigación judicial de que es objeto remitirá a su abogado.

"He decidido resistir", ha insistido, antes de explicar por qué va a incumplir el compromiso de no ser candidato en caso de ser inculpado que hizo a finales de enero cuando saltó el escándalo por los empleos presuntamente ficticios que atribuyó con dinero público a su mujer y a dos de sus hijos como asistentes parlamentarios.

Ceder significaría que no es el pueblo francés el que designa a su presidenteFillon ha asegurado que el "calendario excepcional" que ha tomado el procedimiento judicial a pocas semanas de las presidenciales, programadas para el 23 de abril y el 7 de mayo, le "libera de ese compromiso de no ser candidato si era imputado".

Según su análisis, la "instrumentalización" de la justicia en su caso tiene como objetivo impedirle "ser candidato a las elecciones presidenciales y, si es posible, que la derecha y el centro no tenga candidato" para que el enfrentamiento se limite a la izquierda y la líder ultraderechista, Marine Le Pen.

Al ser preguntado sobre quién estaría detrás de esa maniobra, Fillon no ha señalado a nadie en concreto, ha asegurado que respeta la Justicia y ha dicho estar convencido de que no son los jueces los que han establecido el calendario.

"Esta situación es anormal, entramos en una campaña presidencial y los franceses tienen derecho a un debate en lo que queremos para el país", ha argumentado.