El partido liberal VVD del primer ministro holandés, Mark Rutte, ha ganado las elecciones generales celebradas este miércoles en Holanda. Según los últimos datos, aportados con el 95% de los votos escrutados, ha logrado 33 escaños de los 150 en juego.

El resultado queda lejos de los 76 escaños que se necesitan para formar Gobierno, por lo que Rutte tendrá que pactar con otros partidos.

El Partido Por la Libertad (PVV) del ultraderechista Geert Wilders ha obtenido 20 escaños, por lo que será el partido más importante de la oposición si, como está previsto, no entra en el Ejecutivo.

Los democristianos de la CDA y los liberales progresistas de D66 han quedado empatados en el tercer puesto, con 19 diputados cada uno y una subida de seis y siete escaños respectivamente.

Los resultados oficiales desmienten lo apuntado en los últimos meses por distintos sondeos que situaban al PVV de Wilders como la fuerza más votada.

Rutte, líder de la formación liberal de derechas VVD, pierde ocho escaños, mientras que Wilders obtiene cinco más que los conseguidos en las anteriores elecciones.

Esta merma en los resultados, según explicaron varios analistas, es atribuible a la impopularidad de las medidas de austeridad impuestas por Rutte en los últimos años.

El miedo a una posible influencia de informáticos rusos obligó a un recuento manual de los votosLos grandes perdedores de estas elecciones son los laboristas del PvdA, que forman parte de la coalición que gobierna en la actualidad junto con el VVD, que se dejan hasta 29 escaños y se quedan con tan solo nueve diputados.

Los grandes beneficiados son los verdes de GroenLinks, un partido que hasta hora tenía tan solo cuatro representantes, pero que en estas elecciones sube hasta los 14.

El partido antirracista DENK entraría por primera vez en el Parlamento con una representación de tres diputados.

Los líderes de la mayoría de los partidos políticos organizaron eventos para seguir los resultados electorales junto a sus miembros y seguidores.  Sin embargo, Wilders se quedó encerrado la mayor parte de la noche en su oficina del Parlamento a la espera de los resultados oficiales, y salió pasadas la 01.00 hora local para reconocer su derrota.

Coalición de centro-derecha

Los resultados abren la puerta a la formación de un Gobierno de coalición de centro-derecha. Los diputados del VVD, junto con los 19 que han logrado tanto la CDA como D66, darían lugar a un Ejecutivo en minoría con 71 apoyos. El primer ministro ya adelantó durante un debate electoral radiofónico que los socios de coalición que tiene en mente son precisamente esos dos partidos.

El líder de D66, Alexander Pechtold, también apostó durante la campaña por un Gobierno progresista "de centro" formado con los liberales y los democristianos.

El primer ministro ya adelantó durante un debate electoral radiofónico que los socios de coalición que tiene en mente son la CDA y D66Para superar los 76 parlamentarios que proporcionan la mayoría absoluta en una Cámara baja con 150 miembros, Rutte podría recurrir a los nueve escaños del PvdA, sus socios de Gobierno en la pasada legislatura.

Sin embargo queda por ver si el PvdA está dispuesto a volver a pactar con los liberales de derechas del VVD tras cuatro años y medio de alianza y la pérdida de 29 escaños.

Su líder, Lodewijk Asscher, dio un discurso tras la publicación de los sondeos a pie de urna en el que reconoció la derrota de su partido y, entre lágrimas, aseguró que seguirá siendo líder de su formación y que luchará "por una economía justa y una sociedad decente" en Holanda.

Pese a los 19 escaños del Partido de la Libertad, la mayoría de formaciones políticas ya manifestaron durante la campaña electoral su negativa a pactar con Wilders.

Gran afluencia

La participación aumentó significativamente en estos comicios, con un 82% frente al 74,6% de las elecciones precedentes.

La jornada electoral se desarrolló sin grandes incidentes, aunque algunos centros de votación tuvieron que recurrir a cabinas adicionales ante la gran afluencia de votantes. Además, varias páginas web como Kieskompas, Prodemos o Stemwijzer, que publican información detallada sobre los programas políticos y ofrecen a los votantes someterse a un test online para elegir a su partido, fueron blanco de ataques cibernéticos a lo largo de la jornada.

La agencia neerlandesa ANP informó de que las páginas quedaron afectadas por los ataques DDoS, que envían al mismo tiempo múltiples solicitudes de información para sobrecargar y desconectar las webs.

El Centro Nacional de Seguridad Cibernético (CNSC), junto con numerosos técnicos especialistas, trataron de detener los ataques que, según ANP, procedían del extranjero.  

El recuento de los votos en estas elecciones se llevó a cabo manualmente debido al miedo de las autoridades a un intento de países terceros, en particular Rusia, de influir en los resultados electorales.