El vicepresidente de Samsung, Lee Jae-yong
El vicepresidente de Samsung, Lee Jae-yong, tras salir de un centro de detención en Corea del Sur el 19 de enero de 2016. EFE

La fiscalía surcoreana está investigando si el Grupo Samsung pagó a una serie de individuos para que no difundieran unos vídeos en los que, supuestamente, aparece el presidente de la compañía, Lee Kun-hee, en compañía de prostitutas.

En concreto, se están analizando una serie de transacciones por valor de varios millones de wones dirigidas a las personas sospechosas de haber chantajeado al gigante surcoreano, según indicaron fuentes del Ministerio fiscal a la agencia Yonhap.

Hace meses que la oficina del fiscal en el distrito central de Seúl investiga a un exempleado del conglomerado CJ -CJ y Samsung formaron parte hasta 1993 del mismo conglomerado- y a un grupo de supuestos cómplices que aparentemente habrían chantajeado al mayor grupo empresarial del país (genera un 20% del PIB nacional) a cambio de no difundir las mencionadas imágenes.

En julio del año pasado Newstapa, una web de periodismo de investigación independiente surcoreana, difundió los vídeos e informó de que el presidente de Samsung contrató servicios de prostitución, algo que prohíbe la ley en Corea del Sur, en cinco ocasiones entre diciembre de 2011 y junio de 2013.

En los vídeos se aprecia a alguien que aparenta ser Lee manteniendo un diálogo con varias mujeres, que indican que se ha producido un pago a cambio de servicios sexuales. El principal sospechoso fue arrestado a finales de febrero bajo sospecha de haber orquestado la grabación de los vídeos y el posterior chantaje a Samsung.

La propia empresa ya ha reconocido la existencia del chantaje, aunque ha negado que se abonara cantidad alguna. La fiscalía continúa investigando si, pese a la existencia de los vídeos, Lee contrató efectivamente servicios de prostitución y también si las transacciones recibidas por Seon, de 56 años, se ejecutaron desde cuentas de Samsung o del propio presidente de la firma.

La empresa CJ, por su parte, ha negado su participación en la trama y ha recordado que el principal sospechoso dimitió tras su arresto. En el momento en que se grabaron los vídeos (2011-2013), CJ y Samsung, que hasta 1993 formaron parte del mismo conglomerado, mantenían un contencioso a cuenta de los activos que dejó en herencia el padre del presidente y fundador del imperio, Lee Byung-chul, fallecido en 1987.

Lee Kun-hee, de 75 años, sufrió en mayo de 2014 un infarto que lo mantiene hospitalizado y sin habla. Su hijo, Lee Jae-yong, se ha hecho con las riendas de Samsung hasta ser detenido el pasado mes por su implicación en la trama de corrupción de la "Rasputina", que ha sacudido a Corea del Sur y ha acabado forzando la destitución de la presidenta surcoreana Park Geun-hye.