Gregorio García, alcalde de Sinlabajos
Gregorio García Antonio con Zapatero, el pasado mes de octubre. EFE

Gregorio García Antonio, regidor por el PSOE en el municipio morañego de Sinlabajos, tiene el honor de ser el alcalde más longevo de toda España a sus 91 años de edad. Hace pocos meses se reunió en el Palacio de la Moncloa con el presidente del gobierno y la semana pasada recibió una distinción ‘Pablo Iglesias' del sindicato UGT por su labor como alcalde nonagenario en su pequeña localidad tras una larga trayectoria en defensa de las libertades.

García Antonio es un herrero que luchó contra el franquismo durante muchos años, por lo que estuvo encarcelado. Ya en democracia ha permanecido durante 28 años en la alcaldía de su querido Sinlabajos demostrando una gran energía e ilusión por seguir mejorando mientras pueda, haciendo a la par guiños al mismísimo Zapatero para acompañarlo en alguno de los mítines de la campaña electoral que está por llegar.

¿Qué supone para usted ser el alcalde más longevo de nuestro país?
Me llena de satisfacción. Es algo por lo que se me ha reconocido, y son muchos los medios de comunicación que se han fijado en mí por esto. El hecho de llevar 28 años como alcalde de mi pueblo, Sinlabajos, me ha servido para aprovechar mi puesto para ayudar a la mejora del municipio y a que mis vecinos puedan vivir mejor, y ellos también han sabido reconocérmelo.

¿Y qué opina de la distinción ‘Pablo Iglesias' recibida la semana pasada por UGT?
Para una persona como yo, que ha estado luchando durante muchos años por conseguir un país de libertades, con mucho trabajo y con muchas vidas perdidas, este reconocimiento supone también una gran satisfacción y reconoce mi trabajo en este mundo, que comenzó cuando sólo tenía 14 años.

Con Franco, la gente como yo, luchadores por un país mejor, con un sistema libre y democrático, fuimos tratados como delincuentes

¿Cómo ha sido su vida como luchador contra el franquismo y por las libertades en España?
Durante muchos años hemos tenido que sufrir una importante negación de libertades de manos del general Franco, y la gente como yo, luchadores por un país mejor, con un sistema libre y democrático, fuimos tratados como delincuentes. De hecho, yo mismo fui encarcelado desde 1947 durante más de un año en las cárceles de Alcalá de Henares y Ocaña, donde llevaban a presos políticos como socialistas, comunistas, sindicalistas, etc. Por suerte esa lucha por las libertadas finalizó en una democracia de la que puedo sentirme orgulloso de formar parte como alcalde de Sinlabajos.

¿Cómo fue su reunión con Zapatero en el palacio de la Moncloa?
Estuvo muy bien y fue muy agradable, pasé una hora hablando con Zapatero de varias cosas, sobre mí, sobre mi pueblo, etc. Y al final de la reunión me otorgó una distinción. Me parece una persona muy agradable y consecuente y durante el periodo de elecciones municipales pedí ser recibido por él.

¿Le gustaría hacer campaña con él?
Por supuesto. De hecho en la reunión que tuvimos en Moncloa le comenté que si quería, podría acompañarlo en alguno de sus mítines. Me encantaría poder darle mi apoyo para que vuelva a ganar las elecciones del año que viene.

¿Cómo es y cómo era su pueblo, Sinlabajos, desde que es alcalde?
Ha cambiado mucho durante estos 28 años y yo he hecho todo lo que he podido. Actualmente tenemos las calles pavimentadas, tenemos polideportivo y hasta un frontón, aunque me gustaría seguir mejorando las infraestructuras de Sinlabajos con la construcción de 15 o 20 chalés para que venga a vivir gente al pueblo, mejorar las calles, y una residencia de ancianos, un proyecto que tengo en mente y que comenté a Zapatero en la Moncloa durante nuestra reunión.

Mi trabajo ha sido reconocido por todos los vecinos de Sinlabajos y por eso han confiado en mi durante tantos años

¿Cuáles son los mejores momentos que ha vivido como alcalde?

Muchos, sin duda, porque los vecinos, que cariñosamente me llaman Goyo, siempre me han apoyado y han confiado en mí en todo momento, lo que te hace sentir a gusto y muchas veces sin presiones. Además, he sido diputado provincial, el primer presidente de las Cortes de Castilla y León y miembro de asociaciones agrícolas que trabajan de forma altruista. Son grandes momentos con los que he ido aprendiendo como alcalde, como político y como persona.

¿Y los peores?
Me puede sentir satisfecho de no haber vivido muy malos momentos. Quizás las críticas infundadas de algunos vecinos del pueblo, conocidos de siempre, pero no importa, mi trabajo ha sido reconocido por todos y por eso han confiado en mi durante tantos años.

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