Comisión Europea
El vicepresidente Valdis Dombrovskis y los comisarios Marianne Thyssen y Pierre Moscovici, durante la presentación del informe semestral de invierno de la Comisión Europea. Comisión Europea

Es una historia de tendencias y es una historia de momentos. Si el relato parte del Gobierno, destacará la primera. Pero si el ciudadano observa su situación actual, escarbará en su padecimiento presente.

El Informe España 2017 que este miércoles ha presentado la Comisión Europea tiene un poco de ambas. Bruselas aprecia las reformas del Ejecutivo español durante los años de crisis y recuperación, pero le tira dos dardos: el primero, que las recomendaciones que hizo el año pasado han tenido un "progreso limitado"; y también que permanecen algunos "desequilibrios" y "vulnerabilidades" en la economía del país.

El legado de la crisis no se ha superado y los desequilibrios provocan una vulnerabilidad de su economíaPor supuesto, el Gobierno prefiere mirar al relato evolutivo. "Les rogaría que lean el informe y trasladen a la opinión pública lo que dice, que España encabeza la recuperación en Europa, que la creación de empleo es importante y que se han corregido los desequilibrios básicos", le dijo el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro a los periodistas en los pasillos del Congreso, durante la sesión de control al Ejecutivo.

No se desvía Montoro de la realidad. El informe, cierto es, destaca que España "disfruta de una fuerte recuperación", que "el crecimiento es robusto y más equilibrado que antes de la crisis" y que las "reformas han facilitado la recuperación". Piropos acompañados de un cierto optimismo por la rápida reducción del paro, la reducción de la deuda privada o la buena posición de la banca. "Es un informe positivo", remachó su compañero de gabinete, el ministro de Economía Luis De Guindos.

Pero Bruselas no solo piropea tendencias, analiza también el escenario de cada semestre. Y en este caso, no escatima un arsenal de críticas a ese "progreso limitado" de España a sus recomendaciones. Unos reproches que atinan en dianas económicas y sociales y que lamentan, por ejemplo, los altos y persistentes niveles de desigualdad, de población en riesgo de pobreza y de temporalidad laboral.

"El legado de la crisis en España no se ha superado y los desequilibrios existentes provoca una vulnerabilidad de su economía", explica la Comisión en su informe. Y comienza la retahíla de puntos negros: la deuda pública "no se ha reducido", la deuda privada sigue siendo "alta" para las familias, el desempleo sigue siendo "demasiado elevado", la inversión en I+D es inferior al resto de paises y el consumo "perderá vigor" en el futuro por el alza de precios y tipos de interés.

El foco, en la elevada temporalidad y en los agujeros de política social

Aunque aparte de las grandes cifras, reserva Bruselas su mayor crítica a un asunto más terrenal: la desigualdad y los altos niveles de pobreza. La Comisión observa pocos avances en la coordinación entre los servicios de empleo y sociales, un progreso limitado en la concesión de prestaciones (más allá de las pensiones) y carencias en las ayudas a las familias. "Especialmente en la atención a la infancia", apunta el brazo ejecutivo de la UE.

La crisis sigue afectando a la gente y que las políticas triunfalistas del Gobierno no son aceptablesAdmite la CE que la población en riesgo de pobreza y exclusión social comenzó a reducirse en España en 2015, pero incide en que "la tasa sigue siendo muy alta y especialmente entre los niños", que la ayuda a las familias "es pequeña y no está dirigida a familias con bajos ingresos" y que el número de "trabajadores pobres [con empleo pero con carencias] sigue al alza".

"Es evidente que la crisis sigue afectando a la gente y que las políticas triunfalistas del Gobierno no son aceptables", argumenta la diputada socialista Margarita Robles. "Es lógico que se abronque al Ejecutivo, no parecen ser hábiles en resolver el problema de desigualdad", añade el diputado de Unidos Podemos Juan Pedro Yllanes.

¿Y por qué sucede esto? La Comisión alerta que el problema de desigualdad en ingresos, riqueza y oportunidad no es algo circunscrito a España, sino que se extiende en la UE con el peligro de convertirse en  "estructural". Pero en España señala una arista propia que podría estar empeorándola: la elevada temporalidad laboral que solo Polonia supera en la UE.

"El trabajo temporal afecta en España especialmente a jóvenes y personas de baja formación, pero los cualificados se ven afectados por este problema en mayor medida que en otros países", dice Bruselas. La Comisión lamenta el uso "generalizado" de estos contratos ("algunos de muy corta duración") porque "impactan en la situación social y en la productividad" debido a que no sirven de peldaño para lograr una carrera profesional.

Para solucionarlo, la Comisión apunta que España debería cambiar su modelo laboral porque "algunos aspectos de su legislación incentivan estos contratos". Bruselas no habla abiertamente de implantar el contrato único —como sí hizo el FMI— pero resalta que uno de los factores que explican este uso desmedido de la temporalidad es la "rigidez" de las estructuras salarial y que el coste de despedir a un empleado fijo sea mayor que en un temporal.

Los nueve aspectos más 'oscuros' que se afean al Gobierno

1."Los ingresos impositivos son menores de lo esperado". Los cálculos de la CE revelan que España no cumplirá el tope de déficit de 2016 (será del 4,7%, una décima más del objetivo) porque "los gastos se han controlado, pero los ingresos por impuestos se quedaron cortos". La Comisión retomar con España un discurso ya repetido en cada análisis: existe margen para ampliar la recaudación a través del IVA y de los impuestos medioambientales, en ambos casos por debajo de la media comunitaria.

2. "El crecimiento se ralentizará a partir de este año". Bruselas avisa que el crecimiento no será en 2017 tan grande como espera el Gobierno –augura un 2,3% y no el 2,5% que prevé De Guindos– y augura que España no ganará competitividad porque "la productividad sigue creciendo de forma modesta".

3. "La deuda pública no ha bajado y seguirá creciendo". Lo adeudado por el Estado en 2016 superó los 1,1 billones de euros [cerca del 100% del PIB] y la Comisión estima que no baje y de hecho "seguirá creciendo en el medio plazo".

4. "El endeudamiento familiar sigue siendo elevado". La CE admite que se está reduciendo la deuda privada pero advierte dos cosas; una, que el ritmo se frena porque "el crédito vuelve a fluir"; y segundo, que quienes la recordan son sobre todo las empresas. "El endeudamiento de las familias sigue siendo relativamente alto".

5. "El paro es alto en los jóvenes y en la gente menos formada". Aprecia Bruselas la "fuerte" creación de empleo y la "rápida" caída del desempleo, pero advierte que la tasa (18,6%) sigue siendo de las más altas en la UE y afecta sobre todo "a los jóvenes (45,1%) y a personas con bajo nivel de formación".

6. "No se ha actuado contra las regiones incumplidoras". El brazo ejecutivo de la UE considera "crítico" el papel de las autonomías para contener el déficit, por eso lamenta que el Gobierno "hiciera un uso limitdo de medidas correctivas [es decir, sanciones] para incentivar la disciplina fiscal" de las comunidades autónomas.

7. "La temporalidad afecta a la productividad del país". La tasa de contratos temporales se elevó al 26,5% en 2016, el máximo en la era Rajoy. Bruselas  reprocha que el uso "extensivo" de esta modalidad de empleo puede dañar el crecimiento de la productividad del país.

8. "Descoordinación entre Empleo y Asuntos Sociales". En un país con una alta tasa de población en riesgo de pobreza, el enlace de las oficinas de empleo y ayuda social es clave. La CE lamenta la "falta de coordinación" en España entre ambas y que se "deje al parado sin apoyo" para volver al mercado laboral (la cobertura es del 55%).

9. "La innovación aún flojea". La inversión española en I+D es del 1,2% del PIB, inferior a la media comunitaria. La CE afea al Gobierno que haya "obstáculos a la cooperación de las empresas con las universidades" .