Pizza con piñacc2
Porción de pizza con piña. Archivo

Fue durante una charla con alumnos en la ciudad de Akurey. Allí se encontraba respondiendo preguntas el presidente islándes Guðni Th. Jóhannesson cuando le tocó hacer frente a unos de los mayores debates gastronómicos del planeta: "¿Qué opina de la piña en la pizza?", le preguntaron.

El líder islandés no rehuyó la polémica, es más, se creció, asegurando que si en su mano estuviera, crearía una ley que prohibiera tal ingrediente en las pizzas que se comieran en Islandia. "Me gusta la piña, pero no en la pizza. No tengo el poder para crear leyes que prohíban a las personas poner piña en su comida. Me alegra no tener ese poder. Los presidentes no deberíamos tener poder ilimitado", dijo Jóhannesson con un mensaje bastante subliminal más allá de la simple gracieta.

Como era de esperar, el eco de sus palabras encontró un rápido altavoz en las redes sociales, que se posicionaron de inmediato a favor y en contra de la #piñapizza. Ahí queda el eterno debate, otra vez abierto de par en par.