Carmen Thyssen
La baronesa Carmen Thyssen. Museo Thyssen/Europa Press

Carmen Thyssen ha vuelto a revivir su época de miss, con banda y corona incluida, 50 años después, pero esta vez como reina del pop art en apoyo a una exposición que gira en torno a su persona que se ha organizado en Cáceres, donde ha asegurado que no vende sus cuadros.

La baronesa ha visitado este domingo la muestra Expoparty del Festival Pop Art, que cada año elige como referente a un personaje, y su nombre se suma al de Vicente del Bosque, el rey Juan Carlos o la duquesa de Alba, que también se desplazó a Cáceres a ver su muestra y quien propuso el nombre de Carmen Cervera.

Algo que le ha hecho especial ilusión a la baronesa, que ha alabado la persona que fue Cayetana de Alba.

Con su visita ha querido mostrar en persona "el apoyo a los artistas" y ha manifestado que piensa adquirir cinco o seis obras de esta exposición para lucirlas en las paredes de su casa.

"Calidad, frescura, pero sobre todo el ímpetu del artista" es lo que más valora al ver una obra nueva.

En su defensa del arte y de los artistas está que "las obras estén vivas" y de ahí su reivindicación, ha aclarado, de que le dejen disponer de los cuadros de pintura europea de su propiedad que se encuentran cedidos en la Fundación Thyssen-Bornemisza de Madrid para poder hacer exposiciones temporales fuera de España.

Negociaciones bien encaminadas

"No es verdad que quiera vender cuadros, no es mi intención", ha recalcado. De momento siguen adelante las negociaciones de sus abogados con el Ministerio de Cultura y ha asegurado que "van bien" y que lo que desea "es hacer las cosas bien para que la colección tenga seguridad".

Una veintena de los artistas que han creado las obras y numeroso público esperaban esta mañana a la baronesa en el gastrobar Mastropiero, lugar que acoge la exposición.

Los artistas Tete Alejandre, Julián Díez, Susana Llanos, Felipe Pulido, Paco Rosco, Domingo Vera, Gloria Morán, Ángel Sotomayor, José A. Secas o Cristina Fernández han tenido la oportunidad de explicar de primera mano sus creaciones.

En total una treintena de recreaciones pop en las que se puede observar a la coleccionista de arte en su actitud más regia, como defensora de la naturaleza o como una verdadera musa en plena juventud.