'Brexit'
Un hombre posa para una fotografía junto a un hombre en zancos disfrazado de Guardia Real británico, en Westminster, Londres. Facundo Arrizabalaga / EFE

Los ciudadanos comunitarios que residen en el Reino Unido pueden verse en un limbo legal tras el brexit (salida de la UE) ante la falta de registros migratorios detallados, según un informe elaborado por la comisión de Empleo del Parlamento Europeo revelado por el diario británico The Observer.

El documento resalta que este país "no cuenta con un registro de población", por lo que "en la práctica será difícil determinar qué ciudadanos comunitarios residían de forma legal en el Reino Unido antes de que el brexit entrara en vigor".

Londres y Bruselas esperan establecer durante las futuras negociaciones sobre la salida británica de la Unión Europea (UE) una fecha a partir de la cual los ciudadanos comunitarios que viven en el Reino Unido perderán el derecho a residir en el país de forma permanente.

El informe pone en duda, sin embargo, que el Gobierno británico cuente con herramientas para determinar quiénes llegaron antes de esa fecha determinada.

"Si los 3,3 millones de ciudadanos europeos (en el Reino Unido) iniciaran procedimientos para ejercer sus derechos expresados en los tratados, el sistema administrativo sufriría una sobrecarga", señala un documento elaborado por eurodiputados.

Otro informe de la Eurocámara divulgado esta semana por The Guardian alertaba de que está resultando "particularmente difícil" para los comunitarios en el Reino Unido cumplir los requisitos burocráticos necesarios para obtener la carta de residencia permanente tras haber vivido cinco años en el país.

La primera ministra británica, Theresa May, ha afirmado en los últimos meses que una de sus prioridades ante el brexit es garantizar los derechos de los comunitarios en el Reino Unido y de los británicos en el resto del continente, si bien Bruselas ha insistido en que el asunto se debatirá una vez se inicien las negociaciones formales entre ambas partes.

May espera activar en marzo el artículo 50 del Tratado de Lisboa, la formalidad que dará inicio a un periodo de dos años en el que Londres y Bruselas buscarán un acuerdo sobre las condiciones de salida del Reino Unido del bloque europeo.