Al Gore, Nicolas Sarkozy y José Manuel Durao Barroso
De izq. a dcha., Al Gore, Nicolas Sarkozy y José Manuel Durao Barroso, en el Palacio del Elíseo, antes de la reunión sobre medio ambiente. Horacio Villalobos / EFE

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ha propuesto, durante la clausura de una reunión sobre medio ambiente en París, un impuesto europeo que grave los productos de los países que no respeten el Protocolo de Kioto.

Para poder aplicar el principio de que "cuando existe un producto limpio, debe ser menos caro que un producto contaminante", pidió la creación de un tipo de IVA reducido para "los productos ecológicos que respeten el clima y la biodiversidad", algo que deberá negociar con sus socios europeos.

Hay que gravar más la contaminación

En términos generales, su objetivo es "gravar más la contaminación, en particular las energías fósiles, y gravar menos el trabajo", por lo que la creación de un nuevo impuesto modulado en función de las emisiones contaminantes generadas por un producto tendrían como contrapartida una disminución de las cargas laborales "para preservar el poder adquisitivo y la competitividad".

Igualmente dio su visto bueno a la "eco-pastilla", según la cual los impuestos que se pagan cuando se compra un coche nuevo irán en función del nivel de emisiones de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro de cada vehículo.

Lo que se recaude por los vehículos más contaminantes servirá para financiar un plan de desguace de los coches antiguos con menos eficiencia energética que debe incitar a la renovación del parque automovilístico.