Carnaval de Oruro
Celebración del carnaval boliviano de Oruro. EFE

El carnaval, el corto reinado de don carnal, se celebra en innumerables lugares del planeta y cada uno tiene su peculiaridad. Partiendo de la vieja Europa, donde se extendió en las fechas siempre precedentes a la rigurosa Cuaresma cristiana, se trasladó gracias a portugueses y españoles hasta América, donde se añadieron a las celebraciones tonalidades más sensuales y musicales que convirtieron los carnavales en las explosivas fiestas llenas de ritmo que se celebran por todo el mundo.

De Europa a América, estos que siguen son cinco carnavales fabulosos que merecen tu visita.

Oruro, en honor a la madre tierra
La ciudad boliviana de Oruro tiene un carnaval que honra a la Pachamama, la madre tierra, y a la Virgen del Socavón, a la que se le dedican desfiles y coreografías. Como en muchos lugares, se trata de la pelea entre el mal y el bien y en la que se tienen presentes los orígenes culturales de la ciudad con danzas afroamericanas.

Declarado en 2001 Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco, el desfile se realiza por un circuito que pasa por la Plaza 10 de Febrero y en el que desfilan casi medio centenar de agrupaciones con miles de bailarines al compás de: la diablada, la morenada, los caporales o los suri sicuris, danzas típicas del país.

Colonia, la quinta estación
Conocido como la quinta estación del año, el carnaval de Colonia, en Alemania, tiene su cénit el jueves con el Weiberfastnacht, día en el que las mujeres reciben las llaves de la ciudad de manos del alcalde y tienen libertad para besar a los hombres que se encuentren y cortarles las corbatas. Aunque el día más significativo es el Rosenmontag (lunes rosa), en el que desfilan las carrozas por sus calles al ritmo de canciones populares con el lema Kölle Alaaf (Colonia es de todos).

Tres son los representantes del carnaval que encabezarán todos los actos: la virgen, el príncipe y el campesino (die Jungfrau, der Prinz y der Bauer), que pagan por obtener el título y el más importante y quien preside los actos es el príncipe.

Barranquilla, fusión cultural
Con la cumbia como protagonista, el carnaval de Barranquilla, en Colombia, comienza con la batalla de flores, para después seguir con carrozas y comparsas, que tienen su continuación en el festival de orquestas y la inefable presencia de sus personajes más populares: la reina, el rey Momo, el hombre caimán o María Moñitos, que culminan con el entierro de Joselito Carnaval.

Considerado Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco desde 2003, el de Barranquilla es un ejemplo de fusión cultural, que combina tradiciones católicas con las ceremonias aborígenes americanas de Sudamérica y que se plasma el domingo, cuando se danza a ritmo de cumbia, garabato y la danza del torito.

El de Notting Hill, en Londres, se celebra durante el último fin de semana de agostoNotting Hill, el carnaval de verano
Notting Hill es un conocido barrio londinense que celebra un espectacular carnaval y que, a diferencia de los demás en el mundo, se celebra durante el último fin de semana del mes de agosto. Algo tendrá que ver el frío invierno británico. Surgió en la década de los años 60 del pasado siglo por iniciativa de estos inmigrantes que van a ver peligrar su estancia en el Reino Unido debido al “brexit”, y en el que América, y especialmente el Caribe se deja notar ostensiblemente, sobre todo los jamaicanos.

En este carnaval no existen el orden ni el concierto y todo el mundo que quiera puede participar. En Notting Hil vivieron los Rolling Stones, Pink Floyd, Led Zeppelin, Eric Clapton o Jimmy Hendrix, y su carnaval está catalogado como uno de los carnavales caribeños más grandes del mundo.

La mexicana Veracruz
Ya en 1790 se tienen noticias de la “Tejería del Carnaval” donde había “danzas, comparsas y mojigangas”, según indica Miguel Lerdo de Tejada en Apuntes Históricos de la Ciudad de Veracruz. En el siglo XIX, en la ciudad mexicana existe constancia de que se celebraba una “fiesta de máscaras” en la ciudad, que era un baile de disfraces en los mejores salones y los participantes aprovechaban sus hábitos para lucirlos ante el público por las principales calles.

Desde 1979 se estableció la Quema del Mal Humor, donde se prende un muñeco con fuegos artificiales. Tras este acto llegan las coronaciones, los desfiles y el final con el Entierro de Juan Carnaval. Está considerado el segundo en importancia de Latinoamérica, tras Río.