El procesado, en el uso de su derecho a una última palabra, ha insistido en que quería mucho a las menores y ha señalado que debido a este litigio le echaron de su trabajo y de su casa. El hombre, durante la primera sesión del juicio celebrada el pasado miércoles, negó las acusaciones y argumentó que los mensajes subidos de tono enviados a las menores eran una broma. También había negado que entrara en la casa cuando no estaban los padres con la menor.

Tanto Fiscalía como acusación particular han mantenido la solicitud de pena, mientras que la abogada ha insistido en la libre absolución de su cliente. No obstante, en el caso de la menor con una minusvalía certificada, ha pedido que, en caso de condena, se le impute otro artículo del Código Penal en la pena más baja que se pueda aplicar.

En este caso, la Fiscalía ha mantenido su petición de pena para el procesado, 18 años de prisión en total, así como el pago de una indemnización por daños morales a cada una de las víctimas de 2.000 euros.

La acusación particular, por su parte, representada por la abogada Ana María González, de la Asociación de Asistencia a Mujeres Violadas (CAVAS), solicita 20 años de cárcel en total y que indemnice a cada víctima en 12.000 euros. Además, pide que se le aplique una medida de libertad vigilada tras el cumplimiento de la condena por un periodo de seis años.

Durante el juicio, el hombre, que solo contestó a preguntas de su abogada, negó que hubiera mantenido relaciones sexuales con las menores y mucho menos que entrara en la casa cuando no estaban los padres con la menor. Sí que ha admitido los mensajes enviados a las menores, aunque aseguró que era todo una broma.*

Las víctimas, por su parte, que declararon ocultas tras un biombo para no ver al acusado en la primera sesión del juicio, se ratificaron en su denuncia. Fueron las educadoras del centro especial al que acudían quienes dieron la voz de alarma, al relatar la más mayor lo que hacía con su 'amigo'. El juicio continuará este próximo viernes, cuando se dará lectura a las conclusiones del caso.

SE APROVECHÓ DE SU AMISTAD

De acuerdo al relato fiscal, supuestamente, al hombre le unía una relación de amistad con la madre de una de las menores y pudo acceder al domicilio en al menos tres ocasiones, durante los primeros meses del año 2015. La menor, nacida en 1997 y que actualmente es mayor de edad, se encontraba sola cuando acudía el hombre al domicilio, del que tenía la llave. Este aprovechaba el conocimiento de las costumbres familiares.

El hombre supuestamente mantuvo relaciones sexuales completas con la misma de forma reiterada, al menos en tres ocasiones, para lo que se valió de la minusvalía psíquica que sufría la niña, que le impedía conocer y consentir el alcance del acto sexual.

El procesado, durante el mismo periodo, mantuvo relaciones sexuales al menos en dos ocasiones con otra menor, nacida en 2000, amiga de la otra víctima, la cual accedió ante el temor a que este se enfadara y tomara represalias contra ella o su familia. La menor padece discapacidad psíquica con adaptaciones curriculares en el ámbito educativo en todas las materias, circunstancias de las que se aprovechó el procesado.

La Fiscalía acusa al hombre de dos delitos de abuso sexual continuado y solicita en concreto para él nueve años de cárcel por cada uno de ellos, accesorias de inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de condena, pena de alejamiento y prohibición de comunicación de diez años de cada menor por cada uno de los delitos. También pide por vía de responsabilidad civil que indemnice a cada una de las perjudicadas, en las personas de sus legales representantes, por daños morales en la cantidad de 2.000 euros.

Consulta aquí más noticias de Asturias.