El alcalde de Kortezubi (Vizcaya), Domingo Bilbao, puso en duda la atención médica recibida por la niña de 11 años vecina de esta localidad que falleció el pasado 12 de octubre mientras estaba de colonias en Cataluña, ya que, según recordó, "después de estar todo un día devolviendo, con fiebre, murió en la cama de un albergue y le atendió mi hija de once años y una amiga".

La Generalitat de Cataluña anunció ayer que el expediente informativo abierto por esta caso concluyó "con claridad" que la atención médica que recibió la menor fue "correcta".

"La atenderían fenomenal, pero murió en un albergue y había un hospital a dos kilómetros y no fue ingresada después de estar todo el día devolviendo, con fiebre", afirmó Bilbao.

"Así no muere nadie, ni los animales", insistió el alcalde, que, sin embargo, matizó que hasta que no tengan más datos de la autopsia "no vamos a culpar a nadie".

Bilbao afirmó también que la familia está sorprendida porque se están haciendo públicos aspectos del caso, como este, sin que primero se les informe a ellos, y recordó que desde el Gobierno vasco les garantizaron que ellos serían los primeros en saber cualquier cosa sobre la muerte de su hija.

Jessica falleció cuando pasaba unos días de campamento en el albergue Torre Ametller de Cabrera de Mar (Barcelona) junto a compañeros de su clase.

Durante las colonias se sintió indispuesta y fue atendida primero, en la mañana del día 11, por un médico privado en Montserrat y después, al continuar mal, fue trasladada a última hora de la tarde al centro de asistencia primaria de Vilassar de Mar (Barcelona), donde un médico de atención continuada le diagnosticó una gastroenteritis viral y le recomendó dieta y un jarabe pediátrico.

Al día siguiente, el Servicio de Emergencias Médicas (SEM) recibió una llamada alertando sobre el estado de esta menor, que presentaba un cuadro de vómitos y de fiebre y se procedió al envío de tres unidades al centro, que no pudieron hacer nada por salvar la vida de la niña.