A las 3.30 horas de la madrugada, el compañero de piso llamó al 091 para explicar que el joven se encontraba en la cama con graves problemas para respirar.

Según ha indicado la Policía Nacional en un comunicado, tras acceder al domicilio, uno de los agentes le puso un bolígrafo bajo la lengua para evitar que se ahogase con la misma e inmediatamente iniciaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar al encontrarse en parada.

El personal sanitario cuando llegó a la vivienda continuó con las maniobras durante 40 minutos hasta que consiguieron recuperar las constantes vitales del joven, para seguidamente ser trasladado hasta el Hospital de Ibiza.