Guillermo Ulacia (Femetal), Mercedes Alvarez (del Grupo Luvecar y Gunther Wolf
Guillermo Ulacia (Femetal), Mercedes Alvarez (del Grupo Luvecar y Gunther Wolf EUROPA PRESS

El representante de la Dirección de Medio Ambiente de la Comisión Europea Gunther Wolff ha destacado este viernes en Gijón las ventajas desde un punto de vista económico que puede suponer a una región como Asturias la introducción de la Economía Circular, ligada a un aumento del porcentaje del reciclaje hasta el 65 por ciento en 2030 y una nueva concepción en el diseño de los productos y en la forma de consumo.

En Europa, se prevé la creación de 170.000 empleos directos y muchos más indirectos para un mercado de 500 millones, por lo que si Asturias un millón habitantes, "pueden ser muy interesante para la región", ha apostillado.

Así lo ha señalado en la jornada sobre Economía Circular organizada por Femetal, en colaboración con el Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (Idepa),

CaixaBank y el Grupo Luvicar. Wolff ha estado acompañado del presidente de Femetal, Guillermo Ulacia, y de la directora de Medio Ambiente del Grupo Luvicar, Mercedes Álvarez.

Estos cambios se están debatiendo en el Parlamento Europeo, a través de una propuesta legislativa, que modifica las políticas de reciclado, e incluye medidas para promover la Economía Circular, promover el crecimiento, la innovación y generar puestos de trabajo.

En concreto, ha apuntado que el porcentaje de reciclaje de residuos municipales se fija en un 50 por ciento en 2020 para llegar hasta el 65 por ciento en 2030, al tiempo que se propone limitar el vertido a un 10 por ciento. Según Wolff, ahora la tasa de reciclado es de un 44 por ciento en Europa, en España de entre el 33 o 34 por ciento. Para él, el objetivo marcado es "ambicioso" pero aún así es "factible", porque hay municipios europeos que ya lo superan.

Ha incidido, además, en que antes la política de residuos se basaba en el reciclaje, pero ahora se quiere ser más ambicioso y empezar a aplicarla desde el diseño del producto y que estos sean más duraderos. En este sentido, ha apuntado que las empresas pueden ganar con innovaciones creando nuevos productos. Para todo ello, Wolff ha visto necesario cambiar la sociedad, la forma en que producimos y consumimos.

INCINERACIÓN DE RESIDUOS

Asimismo, ha apuntado que la incineración tiene su lugar dentro de una gestión de residuos importante. Ha recordado que está previsto una tasa de reciclaje del 65 por ciento de los residuos municipales, mientras que para el resto habrá que buscar otras opciones. Para él, la incineración, con la recuperación de energía, es una de las mejores opciones.

"Siempre es mejor que el vertedero", ha apuntado. Lo ideal, para él, no obstante, sería reciclar más del 65 por ciento, aunque ha reconocido que es algo que sabe que es difícil. Es más, a su parecer parece lógico que haya una cierta capacidad de incineración, teniendo en cuenta este porcentaje de reciclado que se quiere exigir, con un máximo del 10 por ciento de depósitos en el vertedero.

Sin embargo, ha matizado que corresponde a cada Estado y región el decidir el sistema de gestión de los residuos. No ha querido entrar a opinar, en cambio, sobre las críticas de

grupos ecologistas sobre la posibilidad de la incineradora en Asturias.

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

Unido a ello, ha apuntado que van a abordar también la cuestión de la obsolescencia programada, es decir, que un producto podría durar más pero que hay ciertos intereses en las empresas para poner una fecha límite y así crear más negocio. Si bien ha reconocido que es un tema complicado, ha remarcado que está contemplando en el paquete de medidas ahora a debate en el Parlamento Europeo.

Sobre si las empresas aceptarán eliminar la obsolescencia programada de sus productos, ha indicado que depende de cómo se enfoque el negocio. A su juicio, ahora las empresas están orientadas más a la venta de productos, cuando en un futuro no muy lejano quizás habría que hacerlo más hacia la venta de servicios.

Ha puesto el ejemplo de la telefonía, donde la empresa que te vende un teléfono lo que hace es ofrecería un servicio de telefonía, con una duración de cinco o diez años. De esta forma, la empresa que te ofrece el servicio de telefonía es responsable de suministrarte un teléfono y si se rompe a los cinco años, tendrá que reemplazarlo. Wolff ha reiterado que es un tema complicado que requiere un cambio del modelo de negocio, pero hay que abordarlo, como ya están haciendo en algunos estados miembro.

Preguntado por los picos de contaminación en diversas ciudades asturianas, ha señalado que hay muchos puntos en Europa con esos problemas por superar los límites permitidos. A su juicio, hay que actuar, ya que es un problema que no se puede tomar a la ligera por la cantidad de muertos que se registran cada año por la contaminación del aire. Ha insistido en que hay que respetar la Legislación y los límites marcados en ella.

Respecto a la sanción al Estado español de la UE por la falta de saneamiento en la zona Este de Gijón, ha dicho no tener conocimiento del caso. No obstante, ha apuntado que es importante que la directiva sobre vertidos se respete, sino, según él, se generan muchos problemas medioambientales "muy difíciles" de reparar y que cuestan mucho dinero.

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