Juicio Nóos
Imagen de los acusados del caso Nóos. POOL

La Audiencia de Palma notificará este viernes a partir de mediodía el fallo y la sentencia completa del caso Nóos, una de más esperadas de los últimos años. Iñaki Urdangarin y su esposa, la infanta Cristina de Borbón, el empresario y consultor Diego Torres y otras 14 personas, entre las que están el expresidente balear Jaume Matas o el exvicealcalde de Valencia con Rita Barberá, Alfonso Grau, sabrán más de un año después de que empezara el juicio si pisan o no la cárcel. La sentencia podrá ser recurrida.

La pieza 25 del 'Palma Arena'

Hace once años y un día, un diputado socialista de Baleares, Antoni Diéguez, pidió explicaciones al Govern de Jaume Matas sobre el pago de 1,2 millones de euros al Instituto Nóos por la organización de un foro sobre turismo y deporte. Así empezó todo. El 20 de julio de 2010, el juez de instrucción número 3 de Palma, José Castro, encargado de investigar la causa Palma Arena, abrió una pieza separada solo para esto: la número 25. La investigación sobre Nóos quedó recogida en 76.000 folios. El juez recibió duras críticas por su duración y también por imputar –dos veces–a la infanta Cristina, incluso del fiscal anticorrupción Pedro Horrach. Su amistad personal se resintió.

El dúo del Instituto Nóos

Los acusados principales son los exsocios Iñaki Urdangarin y Diego Torres. Se conocieron en 2002, cuando el cuñado del rey, que trabajó en la empresa Octagon, lo contrató al segundo consultor. Poco después fundaron Nóos Consultoría Estratégica y la asociación sin ánimo de lucro Instituto Nóos. El entramado que llegaron a dirigir se utilizó, presuntamente, para obtener beneficios de fondos públicos: en total, más de seis millones de euros de administraciones valencianas, de Baleares y madrileñas.

Urdangarin está acusado de tráfico de influencias, malversación, prevaricación, fraude, estafa, falsedad, delitos contra Hacienda y blanqueo. El fiscal pide para él 19,5 años de cárcel y Manos Limpias, 26,5. Para Torres, acusado de lo mismo, el fiscal pide 16,5 años y Manos Limpias, 22,5. En 2011, dos semanas antes de ser imputado, Urdangarin fue apartado de las actividades de la casa real. Exculpa de todo a su mujer.

La infanta Cristina

"Confiaba en mi marido". Ese ha sido el gran argumento al que se ha agarrado la infanta Cristina de Borbón para defender su inociencia. Compartió con Urdangarin al 50% la sociedad Aizoon, que servía para canalizar los honorarios del exduque de Palma. Negó haber participado en juntas, tener poderes o haber usado una tarjeta de empresa para gastos personales. También, ser el "escudo fiscal" de Nóos.

Solo la acusa Manos Limpias y pide para ella 8 años de prisión como cooperadora de dos delitos contra la Hacienda Pública en 2007 y 2008. El fiscal y la Abogacía del Estado piden que responda como responsable civil a título lucrativo, en el caso del primero con 587.413 euros (ya los pagó). En junio de 2015, Felipe VI le quitó el título de duquesa de Palma que le había dado su padre.

¿Confesos?: la rama balear

Cinco personas forman parte de la rama balear, los arrepentidos. Todos han confesado, de alguna manera, algunos delitos y la fiscalía ha rebajado la petición de penas. En el caso de Jaume Matas, expresidente autonómico, acusado de malversación y fraude, solicita cinco años (Manos Limpias, 11). No obstante, en el juicio este solo admitió haber contratado a dedo a Urdangarin y descargó el resto en sus subordinados.

El resto son: José Luis Pepote Ballester, ex director general de Deportes del Govern (piden 2 años sustituibles por multas); Gonzalo Bernal, de la Fundación  Illesport (lo mismo); Miguel Ángel Bonet, de Ibatur (1 año sustituible por multas); y Juan Carlos Alía, de Ibatur (lo mismo, aunque Manos Limpias le pide 11 años).

Lo niegan: Valencia y Madrid

La rama valenciana no ha confesado. El vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, negó tener capacidad de contratación en el Ayuntamiento. Sí apuntó que Rita Barberá aconsejó a Urdangarin que presentara su proyecto en la Fundación Turismo. Acusado de fraude, prevaricación, malversación y tráfico de influencias, se enfrenta a una petición máxima de 11 años.

El resto son: Luis Lobón (8 a 11 años), José Manuel Aguilar (6 a 11), Jorge Vela (8 a 11) y Elisa Maldonado (8 a 11). La rama madrileña de la causa solo ha salpicado a Mercedes Coghen, exconsejera de la candidatura olímpica Madrid 2016 (2 a 5).

Horrach y Manos Limpias: 'Yo acuso'

Tanto el fiscal Pedro Horrach (y sus interrogatorios) como la acusación popular del sindicato ultra Manos Limpias han jugado un importante papel en este atípico juicio. Horrach dijo en su informe final que el juez Castro incluyó "malabarismos jurídicos retorcidos" en la instrucción y llegó a citar el famoso Yo acuso de Émile Zola al hablar de la infanta: "Cristina de Borbón es infanta de España, crimen", afirmó. También fue muy duro con Manos Limpias y Urdangarin –lo llamó "gancho"– y Torres –y su "verbo fácil"–. No ha rebajado la petición de penas para ellos por no arrepentirse ni devolver el dinero.

En cuanto a Manos Limpias, su actuación ha dejado momentos incómodos, como por ejemplo la retirada de los cargos a uno de los acusados para que declarara como testigo (Miguel Tejeiro) o la consignación de las preguntas a la infanta, que solo respondió a su abogado. Durante el juicio, su jefe, Miguel Bernad, fue detenido como sospechoso de retirar acusaciones judiciales a cambio de dinero. Si la infanta no es condenada a la pena que piden, no recurrirán.

El superjuicio

El juicio comenzó el 11 de enero de 2016 y quedó visto para sentencia el 22 de junio. Al tratarse de un proceso tan complejo, se habilitó una sala en las dependencias del Escuela Balear de la Administración Pública (EBAP) de Palma de Mallorca.

El tribunal llamó a declarar a 363 testigos, entre ellos, el exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato; el exministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón; y el exsecretario de las infantas Carlos García Revenga (se le retiró la imputación).Fueron descartados, entre otros, los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía, Felipe VI y Corinna Sayn-Wittgenstein.

En un primer momento, el tribunal iba a estar presidido por el juez Juan Pedro Yllanes, pero este solicitó una excedencia al ser elegido cabeza de lista de Podemos por Baleares para el 20-D. Se acreditaron 590 profesionales de 84 medios de comunicación y 120 siguieron el juicio desde una sala anexa.

1.000 folios de sentencia

Las magistradas Samantha Romero (presidenta y ponente), Eleonor Moyà y Rocío Martín comunicarán su decisión a las partes a las 12. No es necesario que los acusados estén presentes (los exduques de Palma están en Ginebra). Se prevé que la sentencia, para cuya redacción pidieron una prórroga hasta marzo, ocupe más de 1.000 folios. Será recurrible.

"Alguien dijo que estamos preparados para lo mejor, esperamos lo mejor y veremos qué sucede", dijo ayer  Pascual Vives, abogado de Urdangarin. La expectación es máxima. Si es declarado culpable, Matas afrontaría su tercera condena por corrupción.