Un avión de combate C-16 Eurofighter (EF-2000)
Un avión de combate C-16 Eurofighter (EF-2000). EFE

El Estado austríaco ha presentado una denuncia contra el consorcio aeronáutico europeo Airbus por fraude y estafa en la compra de aviones de combate Eurofighter en 2003 y ha reclamado una indemnización millonaria, confirmó el Ministerio de Defensa.

La denuncia va contra Airbus Defence and Space, la antigua EADS, y parte de una investigación iniciada en 2012 sobre prácticas corruptas en el contrato de compra de esos aviones que Austria firmó hace 13 años inicialmente por 2.000 millones de euros.

El entonces Gobierno conservador de Austria decidió comprar 18 aviones por ese precio, pero el acuerdo se volvió a renegociar con la llegada de los socialdemócratas al poder y finalmente, en 2007, se redujeron las adquisiciones a 15 por 1.700 millones.

Desde el comienzo hubo sospechas de que el contrato inicial no había sido del todo limpio y ya en 2006 se creó una comisión de investigación parlamentaria que cerró sin grandes conclusiones debido a la falta de pruebas. Desde el comienzo hubo sospechas de que el contrato inicial no había sido del todo limpio

A finales de 2012, el Ministerio de Defensa inició una investigación cuyos resultados se espera sean presentados este jueves y en la que se trataba de confirmar si hubo malas prácticas en la operación y si el Estado austríaco resultó perjudicado con la compra.

En marzo de 2011 fue arrestado en Italia por un caso de estafa piramidal Gianfranco Lande, quien declaró que había creado una red de empresas tapadera a partir de la firma Vector Aerospace. En su testimonio se nombraba a personas vinculadas a EADS.

Se sospecha que esas empresas recibieron millones de euros que se cree se pudieron utilizar para facilitar el acuerdo de compra. Ya en 2012, Austria afirmó que de confirmarse esas prácticas corruptas, podría reclamar la rescisión del contrato y devolver los aviones.


Este jueves, el ministro de Defensa de Austria, Hans Peter Doskozil, aseguró que se dispone de "pruebas claras" de que EADS, rebautizada luego como Airbus, engañó al Estado austríaco en la operación.

Doskozil se refirió a unas pérdidas de 1.100 millones de euros, entre las que se incluyen los 183,4 millones de sobreprecio que Austria considera se incluyeron indebidamente en concepto de compensación y comisiones, entre las que habría también transacciones ilegales.