La Fiscalía de Málaga pide la pena de veinte meses de prisión para el ex alcalde de Marbella Julián Muñoz por un delito contra la ordenación del territorio al considerar que fue partícipe del conocido como «urbanismo a la carta», un fenómeno que «ha prevalecido durante bastante tiempo». Los hechos enjuiciados se remontan a 1998, cuando Muñoz junto con otros seis ex ediles del GIL concedieron una licencia de obra –a Artola Inversiones– para la construcción de una vivienda unifamiliar en una parcela no urbanizable. Con la aprobación de dicho permiso decidió «echarle un pulso al Estado de Derecho», explicó la Fiscalía.