Tal y como ha comunicado el sindicato CIG, los servicios mínimos impuestos suponen que "el paro dejaría de ser efectivo", por lo que la plantilla de la concesionaria, que tiene 45 operarios, ha acordado suspender la huelga -que no desconvocarla- y barajar otras posibles medidas de presión.

La huelga fue convocada después de que la empresa hubiese modificado "sustancialmente" sus condiciones de trabajo en materia de jornada laboral, así como por el "incumplimiento del convenio" en lo que respecta a pluses y actualización de categorías profesionales.

El conflicto se inició, apuntan desde la central, cuando se produjo el cambio en la concesionaria, porque la empresa que se hace cargo del servicio "asume nuevas funciones sin hacer más contrataciones". Hasta el cambio, la UTE se encargaba del alumbrado general, pero ahora mantiene también el de túneles.

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