Francisco González
Francisco González, durante la presentación de los resultados de la entidad en 2016. EFE/Paco Campos

El presidente de BBVA, Francisco González, ha avanzado este miércoles que la entidad devolverá de manera "exprés" lo cobrado de más por cláusulas suelo poco transparentes en el momento en el que el Tribunal Supremo estudie la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y fije un esquema de pago.

Vamos a pagar rápidamente tan pronto como se establezca el sistema de pago a partir de la sentencia del Supremo"Vamos claramente a actuar con diligencia, dentro de la Ley e intentando defender los intereses de nuestros accionistas. Vamos a pagar rápidamente tan pronto como se establezca el sistema de pago a partir de la sentencia del Supremo", ha señalado González en rueda de prensa de presentación de resultados anuales.

El directivo ha insistido en que las cláusulas de BBVA eran legales, según la sentencia del Tribunal Supremo de mayo de 2013, pero ha precisado que lo que se produjo entonces fue un cambio de las reglas del juego. "No es mala práctica, son nuevos criterios de transparencia", ha añadido.

Al ser preguntado por si la entidad se encuentra más cercana a Bankiaque devolverá todo lo cobrado de más por este concepto— o al Sabadell —que no aplicará el Real decreto sobre cláusulas suelo—, el presidente de BBVA ha indicado que el banco se mantendrá "en la buena posición", que es aquella que respeta tanto a clientes como a accionistas.

"Me gustaría ser Papá Noel todas las mañanas, pero somos administradores de una gran sociedad. Vamos a evitar toda la conflictividad que podamos y vamos a hacer las cosas bien, y esto no significa estar en los extremos", ha sentenciado. González ha detallado que en el momento en el que el banco conoció la sentencia del TJUE  "montó un equipo muy potente para recibir las reclamaciones", además de habilitar su web, correo y otros canales.

BBVA ganó 3.475 millones en 2016, el 31,5% más

Este mismo miércoles la entidad remitió a la CNMV sus datos financieros del año 2016: obtuvo un beneficio neto atribuido de 3.475 millones de euros en 2016, un 31,5 % más que el año anterior y la cifra más alta desde 2010, debido a la evolución de los ingresos recurrentes, a la moderación de los gastos y a la disminución de los saneamientos.

El beneficio incorpora el impacto negativo de 404 millones de euros netos por la dotación en el cuarto trimestre de una provisión de 577 millones de euros brutos para cubrir posibles reclamaciones futuras ligadas a la resolución del TJUE acerca de las cláusulas suelo.

En 2016, el margen de intereses —la rentabilidad del negocio propiamente bancario— alcanzó 17.059 millones de euros, un 3,9% superior al del año anterior (+14,9% a tipos de cambio constantes), debido, fundamentalmente, al crecimiento de la actividad en las geografías emergentes y a la resistencia de los diferenciales de la clientela en mercados desarrollados, que continúan operando en entornos de tipos de interés históricamente bajos.