En los ambulatorios alicantinos, quien tenga tarjeta sanitaria de otra provincia lo tienen difícil. La atención está garantizada, pero hay un requisito ineludible: la tarjeta provisional o de desplazados.

Julia (no quiere revelar su identidad) hace tres semanas fue al centro de salud de La Florida, a urgencias. No le atendieron, porque su tarjeta sanitaria era de La Coruña, y tuvo que ir al hospital.

Allí sí le hicieron caso, aunque recordándole que debían haberle ayudado en el centro de salud, y lo mejor de todo: trataron de cobrarle 60 euros por la consulta.

Fuentes de la Conselleria de Sanidad declararon que se trata de un caso imposible, pues «los hospitales no cobran». Además, aseveran que a las personas de otras provincias, «primero les atienden», y después les dicen que obtengan la tarjeta provisional.

20 minutos hizo la prueba, llamando a tres centros y simulando dolencias distintas.

En el ambulatorio de especialistas de la calle Gerona, explicaron que era necesaria la provisional para pedir cita.

En otros dos centros de salud (Santísima Faz y Mutxamel) especificaron que, si sólo se posee tarjeta de otra provincia (incluida Valencia) tendríamos que tramitar primero la temporal, incluso si íbamos por una urgencia.

Casi obligado a empadronarte

La solución para que ir al médico no se convierta en un infierno es una tarjeta provisional. Se obtiene rápidamente en los centros de salud y tiene una vigencia de seis meses, renovables, aunque siempre preguntarán por qué no se empadrona el paciente. Lo curioso es que, incluso los registrados en Valencia tendrán que obtenerla, aunque pertenezcan a la Comunitat, o sólo podrán ir a Urgencias, y no siempre.