Al Gore
Al Gore, en Barcelona. GUSTAU NACARINO / REUTERS

 El ex vicepresidente de los Estados Unidos y flamante Premio Nobel de la Paz de este año, Albert Arnold Gore, se ha mostrado a favor de planes, como el de la Generalitat, de reducir el límite de velocidad en el área metropolitana de Barcelona para reducir la contaminación, del que dijo que puede ayudar "un poco", pero no es la solución definitiva.

En una conferencia en Barcelona sobre su documental An Inconvenient Truth (Una verdad incómoda), que le ha convertido en referente mundial en la lucha contra el cambio climático, Al Gore se mostró "más favorable" a otro tipo de medidas como la de conseguir una "redefinición del sistema de transportes comunitarios" para evitar los atascos de tráfico.

Las limitaciones de velocidad pueden ser poco populares, pero a la larga será necesario un rediseño del tráfico

Limitaciones de la velocidad como la de la Generalitat "pueden ser poco populares" y "a la larga será necesario un rediseño del tráfico en general", en favor del transporte público, concluyó.

Su conferencia ha convencido al público adulto y ha cansado a los jóvenes, que consideran que la exposición ha sido larga y "pesada".

Un millar de personas han acudido a escuchar las "verdades" de Al Gore sobre el cambio climático, problema que centra la agenda de este político norteamericano, lo que le ha valido el Premio Nobel de la Paz 2007 o el Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.

Con traje oscuro y corbata verde, Gore ha sido recibido en Barcelona con una ovación, aunque se ha acabado de ganar a los asistentes, algunos de los cuales han pagado más de doscientos euros por ver en persona al ex vicepresidente de Estados Unidos, tras saludar a la audiencia con un "Bon dia, Catalonia. Moltes gràcies".

La periodista de TV3 Mónica Terribas ha presentado al orador con una "pseudo-entrevista", en la que la presentadora ha planteado incisivas preguntas, como qué piensa de los que le llaman "ecólogo de salón", que el conferenciante, como estaba previsto, no ha contestado.

Ha impuesto estrictas restricciones a los periodistas
"Mónica, cubriría todo tu programa en responderte todas las preguntas, así que perdona que me centre en la ponencia", se ha limitado a decir Gore, que durante su estancia en la capital catalana no ha concedido entrevistas a ningún medio de comunicación y ha impuesto estrictas restricciones a los periodistas.

Burlas a la administración Bush

Casi dos horas ha precisado el político para explicar los efectos del calentamiento del planeta. En su intervención, no han faltado las frases alarmistas ("España corre más peligro que cualquier otra nación europea por el cambio climático"), ni las burlas a la administración Bush, que han arrancado las risas del auditorio.

"Cuando tenía 10 años, un compañero de clase le preguntó al profesor si los continentes habían estado alguna vez unidos. El profesor le dijo que no, que qué burrada era esa. Al cabo de unos años, el niño se hizo drogadicto y el profesor se convirtió en consejero científico de la Casa Blanca", ha espetado Gore.

"Ha sido muy claro, muy bueno y ha dicho una verdad. Hay un impacto muy grande en todo lo que dice y con las fotos que muestra no se necesitan ni palabras", ha señalado la brasileña Carla Mauro.

Menos entusiasmados con la conferencia se han mostrado los escolares de ESO del colegio del Pilar de Premià de Mar (Barcelona), que han calificado la charla de "muy interesante", aunque "un poco larga" y "algo pesada".