Portada del libro de Aznar
Portada del libro 'Cartas a un joven español'. AGENCIAS

"Me alegra saber que participaste en más de una de las grandes manifestaciones contra la negociación con ETA (...) en el fondo, creo que fueron manifestaciones en defensa de la dignidad de la nación española". Esto escribe José María Aznar, ex presidente del Gobierno, a Santiago, un estudiante "orgulloso de ser español".

Aznar cuenta su visión de la política actual en 'Cartas a un joven español'

El ex presidente lanza su último libro, 'Cartas a un joven español', en el que responde a supuestas cartas en las que expone todo su testamento político: cómo vivió su paso por la Moncloa, su llegada, las elecciones perdidas o la transformación económica del país. Del mismo modo, analiza algunas de las cuestiones más polémicas de la política exterior: la amenaza del islamismo radical, Oriente Medio o la relación con otros gobiernos.

El significado de ser español

Pero el aspecto más desarrollado en la obra es la imagen de España y qué significa el patriotismo para Aznar. "España es un deber (...) el ser español lo impregna y lo incorpora todo, sin remedio. Así de poderosa es nuestra nación", sentencia el ex presidente.

España es un deber; ser español lo impregna todo. Así de poderosa es nuestra nación

Critica, a este respecto, la postura de "algunos españoles" con "posiciones extrañas". A su juicio "es una frivolidad" que declararse español sea "de mal gusto, o los símbolos de la nación española pudieran estar o dejar de estar de moda", algo que, a su juicio, es "muy propio de nuestra izquierda".

Y es que a lo largo de toda la obra ataca sin concesiones a lo que llama el "socialismo real", sin olvidar los momentos más amargos de su Gobierno: "Recuerda, Santiago, los ataques que ha sufrido mi partido, el Partido Popular: durante la Guerra de Irak, en campañas electorales e incluso en la noche previa a las elecciones del 14 de marzo de 2004, cuando rodearon nuestras sedes de forma espontánea, según dijeron".

A estos "ataques" responde con dureza: "Hay quien se manifiesta contra la guerra hoy, y al día siguiente, o al mismo tiempo, se inhibe ante el terrorismo, o trata con amabilidad a quienes recurren a la violencia contra la democracia".

Otras reflexiones de Aznar

Pero no sólo habla de esto, sino que también deja su opinión sobre otros variados asuntos:

  • Sobre la "izquierda real": "El comportamiento de la izquierda a lo largo de la historia tiene demasiadas cosas de las que avergonzarse".

  • Sobre ser "facha": "Me dices que califican tu postura de 'facha'. Pero tú tranquilo. No sé qué haría cierta izquierda si no tuviese a mano la palabra 'facha' para utilizarla cada vez que no sabe muy bien qué decir".

  • Sobre su llegada al Gobierno: "La tasa de paro era del 24%. Entre los jóvenes, esa misma tasa de paro llegaba nada menos que el 50%. La de las mujeres era del 35%. Todo muy 'social'. Más bien, muy socialista".

  • Sobre el nacionalismo: "El nacionalismo simplifica y reduce la acción a una dimensión única, la defensa de la nación (...) El nacionalismo ha sido uno de los peores enemigos del pluralismo (...) es alérgico, cuando no contrario, al pluralismo (...) una trampa en la que no hay que caer".

  • Sobre la negociación: "Hay que ser optimistas, como lo fuimos en 1996 con el terrorismo de la banda ETA. Nadie pensaba entonces que fuera posible romper el espinazo de la banda mafiosa y terrorista y, en 2004, estaba ya prácticamente muerta (...) Por suerte, hasta 2004 las cosas se hicieron bien y espero que el apaciguamiento no nos haya hecho retroceder demasiado".

  • Sobre la educación: "Lo que se ha puesto en marcha es algo que no tiene nada que ver con la transmisión del saber, y sí con una voluntad (...) de adoctrinamiento nueva en los países democráticos (...) La escuela tiene que infundir en los alumnos el respeto a los valores cívicos (...) pero eso no quiere decir inculcarles una ideología".

  • Sobre la familia: "No me parece correcto que se le dé el carácter de matrimonio a una unión que no sea entre un hombre y una mujer. Es algo respetable, pero no forma un matrimonio. Ni equivalente, ni alternativo (..) No sé, y creo que nadie lo sabe, qué pasará cuando un niño o una niña no puedan llamar padre ni madre a quienes se dicen sus progenitores pero que en muchos casos no lo van a ser. No sé si se están anteponiendo los sueños de los adultos a los derechos, esta vez muy reales, de los niños".