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La droga incautada, camuflada en globos de colores FERNANDO BLANCO

La Policía detuvo en la madrugada de ayer a cuatro vecinos de Valladolid y Tudela de Duero por importar, a través del puerto de Valencia, 55 kilos de cocaína procedente de Colombia para distribuirla por Castilla y León.

No es la primera vez que estaban bajo sospecha, "pero no son torpes", aseguró Martín Calvo, el comisario provincial de la Brigada de Policía Judicial de Valladolid.

Actuaban bajo una empresa tapadera de importadores de madera, realizaban todo el papeleo de aduanas a través de otra gestoría y subcontrataban hasta el camión, cuyo conductor era ajeno a la mercancía que transportaba.

En otras ocasiones no se los pudo pillar y se dejó pasar, "pero cayeron y reincidieron", afirmó el comisario.

Intermediarios ´al kilo´

La operación sigue abierta, ya que en el bolsillo de uno de los cuatro detenidos encontraron una lista con sus nombres y las cantidades de droga que les correspondía distribuir a cada uno.

En ese papel, aparecen los nombres de dos socios más, a los que ya se busca.

Todos ellos son distribuidores de medianas cantidades, al kilo, que pedían dinero a otros camellos por adelantado para enviarlo a Colombia, donde el capo, una vez que cobraba, les enviaba la droga.

Los 55 kilos habrían supuesto en el mercado un millón de dosis y entre seis o siete millones de euros.

Doble fondo

En la operación, denominada Navío, la policía detectó la droga en Valencia pero los dejó actuar, y montó un operativo de vigilancia.

Siguieron el camión hasta que llegó a una nave alquilada en el polígono los Villares de Salamanca, donde se los detuvo.

Pudieron comprobar que en el contenedor, de 25 metros cuadrados, a demás de 19 toneladas de madera de Teca, había un doble fondo y los huecos para 226 paquetes de entre 230 y 360 gramos de cocaína envuelta en globos de colores.