Una veintena de niños de tercero de Primaria del colegio Susarte de Las Torres de Cotillas no acudieron ayer a clase para protestar porque un compañero continuaba en el colegio, a pesar de que se había aprobado su traslado de centro debido a que no dejaba dar clase normalidad, según un portavoz de los padres de los alumnos. La Consejería ha pedido al colegio que mientras se traslada al niño éste debe continuar escolarizado, y que el profesorado debe tener especial atención. Un padre indicó que el niño, inmigrante y mayor que sus compañeros, se metía con los demás, por lo que los pequeños tenían miedo de ir al colegio.