¿Valgo para lo que hago?
Como le sucede a James Bond, saberse bueno en el trabajo ayuda a desarrollar una autoestima elevada.

Una de las claves del éxito en cualquier trabajo es la autoestima. Quererse a uno mismo ni es egoísmo ni algo enfermizo, sino algo fundamental e imprescindible. La autoestima laboral es la conciencia de la propia competencia, el conocimiento de que somos capaces de desempeñar nuestra labor. Si carecemos de este sentimiento, tendremos problemas en el trabajo.

Valorarse es...

Una necesidad. Saber que valemos eleva nuestro estado de ánimo, aumenta nuestra alegría vital y el sentimiento de poder. Se refuerzan nuestras capacidades de toma de decisiones y de rendimiento. Si tenemos una baja valoración de nosotros mismos tendremos miedo a arriesgarnos y nos convertiremos en meros autómatas o trabajadores aptos para cumplir una orden, pero incapaces de gestionar o dirigir.

Se ha demostrado que los trabajadores con un alto nivel de confianza en sí mismos rinden más y de manera más eficaz
Un círculo vicioso. Este proceso es rápido y puede funcionar en los dos sentidos. Una autoestima negativa induce con facilidad al error, lo que nos hace sentir aún más incapaces. La seguridad, en cambio, nos hace vencer obstáculos y sentirnos mejores y más capaces.

Algo positivo. Nos ayuda a defender nuestros principios y valores. Si pensamos que somos buenos en lo que hacemos, será más fácil y frecuente que disfrutemos con nuestro trabajo. Nos hace también desligarnos de lo que sucedió (errores anteriores) y de lo que sucederá (miedo a errores futuros) y nos permite centrarnos más en nuestra actividad esencial. Además, impide que los demás nos manipulen y nos ayuda a desarrollar una personalidad y un estilo de trabajo propios.

Bueno para la empresa. Se ha demostrado que los trabajadores con un alto nivel de confianza en sí mismos rinden más y de manera más eficaz. Las empresas deben velar por la salud anímica de sus empleados mediante talleres, seminarios, etc. Esto ayuda a que el trabajador sienta que conoce y domina lo que hace, y que lo haga con gusto. Los boletines, periódicos u otros sistemas informativos internos hacen sentir al empleado como parte integrante de la misma.