La historia se remonta a junio de 2004, cuando el hijo de M. T. V. M., de 46 años de edad, se enfrascó en una pelea con otro individuo. En un momento dado, el vástago le pidió a su madre que le bajara una escopeta. La mujer así lo hizo, pero, «fruto del nerviosismo», según el fiscal, hizo un disparo fortuito que hirió a un menor que se encontraba en la zona. El ministerio público pide para la mujer una pena de tres años de cárcel.