Enganchados al trabajo
Este problema no es para tomarlo a la ligera. (Luis Frutos)

A la gente no le gusta trabajar. O, al menos, a la mayoría de la gente. Pero siempre hay excepciones a las que no sabemos si admirar o compadecer. Una de ellas es la de los adictos al trabajo, esas personas obsesionadas con trabajar más (no siempre necesariamente mejor) y que son incapaces de desconectar de sus ocupaciones laborales cuando ya están fuera del centro de trabajo.

Acaban careciendo de vida interior, descuidan sus otras obligaciones, prestan poca atención a sus familias y acaban mostrando conductas patológicas que se agudizan con el paso del tiempo. Es un problema que se está extendiendo peligrosamente.

Las claves

¿Cómo se llama?: No tiene aún un nombre aceptado como enfermedad del comportamiento. En inglés se ha popularizado el término "workaholic", algo así como "alcohólico del trabajo". En español podríamos emplear el término "laboradicto" o, si queremos ser más coloquiales, "currópata".

¿Cuáles son sus consecuencias?: Está demostrado que no es un problema para tomarlo a la ligera. El personaje típico del cine, el policía hábil en su trabajo que regresa a una casa vacía y abre una nevera donde sólo queda un sándwich caducado, no es un concepto de ficción: está tomado de la realidad. Aunque no salga en las estadísticas, la adicción al trabajo es causa de innumerables divorcios y ha provocado la destrucción de muchas familias. Además, origina en muchos casos enfermedades físicas y psicosomáticas.

¿Cómo se combate?: Hemos de aprender a apartarnos totalmente de nuestro trabajo: imposibilitarnos físicamente para evitar ponernos a desempeñar una tarea relacionada con éste. Debemos fijar unas horas para la familia, y no interrumpirlas bajo ningún concepto. En el trabajo, llamaremos a casa con frecuencia para estar conectados con lo que allí sucede. Además, nos obligaremos a delegar trabajo.

¿Cómo llevarlo en casa?: Hay que respetar las horas mínimas de sueño y practicar algún deporte, preferiblemente al aire libre. Conviene buscar un hobby y fijarnos metas en él. Si todo esto no da resultado, siempre podemos buscar ayuda profesional, antes que anular nuestra vida por una remuneración o un reconocimiento, que no nos garantizan la satisfacción.

Test. Eres uno de ellos si a menudo...

1 Trabajas más horas de las obligatorias.

2 Llevas trabajo a tu casa después de la jornada laboral.

3 Hablas mucho de lo que has hecho o lo que vas a hacer en el trabajo.

4 Comes rápidamente para poder seguir con lo que estabas haciendo.

5 Trabajas contrarreloj para acabar tus tareas.

6 No delegas, porque crees que nadie será capaz de hacer las cosas tan bien como tú.

7 No coges las vacaciones ni los puentes que te corresponden.

8 No tienes otra afición que no se ciña a tu trabajo.

9 Reduces tus viajes y tu vida social para adaptarte a necesidades laborales.

10 Olvidas cumpleaños, aniversarios y otros compromisos familiares.

11 Eliges a tus amistades entre tus compañeros de trabajo.

12 Consultas en casa de forma repetida tu correo electrónico para ver si tienes una reunión y tienes el móvil siempre a mano por si llama tu jefe.