Caos en Barcelona pese a los buses alternativos
Usuarios de Cercanías abandonan una de las estaciones. (EFE)

El cierre de dos líneas de Cercanías de Barcelona, a consecuencia de las incidencias en las obras del AVE, obligó ayer a decenas de miles de viajeros a variar sus trayectos habituales y utilizar los 200 autobuses habilitados por Renfe para cubrir la demanda propia de un día laborable.

Sin embargo, las soluciones alternativas aportadas por la empresa nacional de ferrocarriles parecieron insuficientes, y no evitaron el colapso de la Ciudad Condal.

Muchos viajeros tardaron más de lo habitual en llegar a sus centros de trabajo debido a las rutas alternativas para evitar las aglomeraciones de tráfico en la Gran Vía y a la confusión de algunos conductores. Aquellos que optaron por coger el coche sufrieron un incremento del tráfico de un 10%, lo que provocó largas colas en las entradas de la ciudad.   

Más paciencia

El secretario de Estado de Infraestructuras, Víctor Morlán, admitió que no puede concretar si las incidencias en el servicio catalán de Cercanías se prolongarán «durante siete, diez o catorce días». En el caso de los Ferrocarrils de la Generalitat, el tramo Europa Fira-Avinguda Carrilet estará sin funcionar «un mínimo de dos meses», según el secretario de Movilidad de la Generalitat, Manel Nadal.

Los problemas en las obras del AVE, cuya paralización inmediata pidió ayer el PP, pueden provocar un retraso en su inauguración, prevista para el próximo 21 de noviembre.

Piden la dimisión de la ministra

El PP, ERC y CiU pidieron ayer la dimisión de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez. El presidente de los populares, Mariano Rajoy, calificó de «vergüenza» y «falta de respeto» la situación de la red de Cercanías catalana y se sumó a la petición de dimisión de la ministra «después de tanta ineficacia». Los tres partidos solicitaron a su vez la presencia de Zapatero en el Congreso para dar explicaciones sobre la crisis. Por la tarde, fuentes del partido socialista anunciaron que el presidente del Gobierno comparecerá a petición propia en el Hemiciclo.