Con la deuda al cuello. Las familias españolas debemos a los bancos 850.000 millones de euros, según los últimos datos del Banco de España, lo que equivale a 19.200 1 por persona, una cantidad que hace cinco años no llegaba a los 8.500 1. Es decir, que el endeudamiento de los hogares se ha multiplicado por más de dos en sólo un lustro.

Estos 850.000 millones suponen además el 75% de la riqueza de España, cuando hace cinco años la deuda no llegaba al 55% del PIB. De cada 100 1 que adeudamos a las entidades financieras, 75 son hipotecas. El resto se reparte en los créditos de bienes de consumo, desde la financiación de un coche hasta la renovación de la cocina.

Este alto índice de endeudamiento está teniendo dos consecuencias inevitables: la falta de ahorro y el crecimiento de la morosidad.

El doble de intereses

Las familias españolas pagan ahora por sus deudas el doble de intereses que hace dos años, exactamente 11.200 millones, un 110% más que en 2005. El claro perdedor es el ahorro, que no llega ni al 10% de la renta familiar, es decir, el pago de los intereses no está permitiendo engordar la hucha familiar.

Siete de cada 1.000 hipotecas son dudosas de cobro, lo que supone que los bancos tienen comprometidos 6.500 millones, 900 millones más que hace un año

La segunda consecuencia es la morosidad, la más alta en tres años. Hoy, siete de cada 1.000 hipotecas son dudosas de cobro, lo que supone que los bancos tienen comprometidos 6.500 millones, 900 millones más que hace sólo un año. Freedom Finance, el mayor broker financiero de Europa, refleja la preocupación de los españolas por la hipoteca que tienen contratada. El 85% de los hipotecados no están contentos con sus condiciones y no dudarían en volver a renegociarlos.

Aunque los datos no son nada positivos, los expertos hacen un llamamiento a la calma y no piensan que el agua haya desbordado el vaso. Su argumento es claro: los activos financieros de las familias superan la suma de 1,8 billones de euros. Es decir, la cuantía total de su dinero en efectivo, los depósitos bancarios, las inversiones a plazo fijo, las acciones, los fondos de inversión y pensiones, sus pólizas de seguro... es el doble que la cuantía de sus deudas.

La riqueza de los hogares

El último informe del Servicio de Estudios del BBVA también lanza un mensaje tranquilizador en el mismo sentido: la riqueza total de los hogares multiplica por siete el PIB. Aunque este dato tiene trampa, ya que el 42% de esos activos está directa o indirectamente (fondos de inversión y de pensiones) relacionados con la Bolsa, por lo que escapan a su control y dependen de los vaivenes del parqué.

Greenspan mete miedo a España

El ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan alertó ayer de una inminente crisis a nivel mundial si la mayoría de los países no ponen freno a sus políticas proteccionistas. Greenspan habló concretamente de España y calificó la situación de nuestro mercado inmobiliario como una "burbuja". Además, mencionó que España podría sufrir la misma crisis que actualmente vive EE UU con sus consecuentes caídas bruscas del precio de la vivienda.

No hay motivo de alarma.

Santiago Carbó Decano facultad económicas y empresariales. Univ. Granada

El endeudamiento de las familias españolas ha subido mucho en los últimos años y puede ser motivo de preocupación e incertidumbre para los hogares porque ven mermada su capacidad de ahorro. Sin embargo, no tenemos motivos para alarmarnos. Es cierto que ha crecido el número de familias que tienen problemas a fin de mes, pero no tantas como para considerarlo un factor de trascendencia. La economía mundial tiene ejemplos de países como Estados Unidos o el Reino Unido con largas trayectorias de niveles más altos de endeudamiento en las familias. Lo que estamos viviendo es algo lógico. Estamos en un periodo en el que se está ralentizando la fase de crecimiento de la economía española. Las previsiones no hablan de recesión, sino de una rebaja en el ritmo de crecimiento, que durante diez años ha aumentado por encima de lo normal. Otras actividades diferentes a la construcción tendrán que liderar ahora la expansión, o la propia construcción, pero no edificando viviendas.