El Gobierno de Mariano Rajoy renuncia a bajar la parte fija del recibo de la luz o a modificar el sistema de fijación de precios en el mercado mayorista de la electricidad para combatir la escalada que llegó a disparar el coste de la energía un 80% (de 51,09 euros el megavatio hora a los 91,88 euros entre los días 1 y 25) en plena ola de frío.

El propio presidente lo adelantó en la mañana de este jueves durante una entrevista en Onda Cero, donde se encomendó a la meteorología para solucionar el problema: "Va a bajar la luz porque va a llover".

Menos prosaico fue su ministro de Energía, Álvaro Nadal, que confirmó y amplió la posición por la tarde, durante una comparecencia extraordinaria en el Congreso a petición de la oposición: ni abandono del sistema marginalista de precios, ni auditoría de costes a las eléctricas, ni fomento del autoconsumo si esto supone eximir a quienes produzcan su propia energía de los gastos del sistema -la deuda reconocida por el Estado con las eléctricas y las primas a las renovables, entre otros- que abonan el resto de los usuarios.

La situación puede repetirse

Nadal empleó más de tres horas en repetir los factores que han provocado que el mercado mayorista se dispare no solo en España, sino en toda Europa: aumento de la demanda, caída del suministro que llega desde Francia, escasa producción de las energías renovables  y encarecimiento del gas, el carbón y el petróleo.

La auditoría del sistema figura en el pacto de investidura que firmaron
PP y Ciudadanos
El conocido como mix energético español -el conjunto de fuentes de suministro y tecnologías que inyectan energía en el sistema-, reconoció, no es "perfecto" y, aunque aseguró que los precios actuales son transitorios, admitió que la escalada puede repetirse en el futuro: "No es la primera vez que ocurre, el actual no es el nivel de precios récord, ni tampoco es una situación que no pueda volver a darse".

A pesar de ello, el ministro descartó todas las propuestas de la oposición y se cerró en banda a un cambio en las reglas del juego.

"Cuando pasamos del sistema estable de fijación de precios [la antigua subasta Cesur] al sistema marginalista [que fija el precio de toda la electricidad negociada en un día en función de la tecnología más cara] la electricidad bajó un 30%. Ustedes pueden tener su opinión, el resto de europa, 23 países, tiene otra", reprochó.

La auditoría para saber si las compañías eléctricas producen realmente al coste que dicen o si inflan artificialmente los precios tampoco está sobre la mesa del Consejo de Ministros, a pesar de que figura en el acuerdo para la investidura de Rajoy que PP y Ciudadanos firmaron en octubre de 2016. La excusa, en esta ocasión, es que el Gobierno ya examinó los costes fijos del sistema (no a las empresas) cuando recalculó los pagos anuales para sufraga el déficit de tarifa y las primas a renovables.

Cuando paguemos las hipotecas tendremos unas de las electricidades más baratasEl Estado pagó en 2015 -último año con datos definitivos- hasta 6.587 millones por primas a renovables y a la cogeneración de energía. El déficit de tarifa del mismo ejercicio cerró en 25.056 millones. "¿Por qué no copiamos lo que hacen otros? Porque no tienen esas hipotecas. Cuando lo hagamos, si nadie introduce un coste adicional, tendremos una de las electricidades más baratas de Europa", aseguró.

"No vamos a aceptar propuestas que eluden el pago de unos consumidores para que lo paguen otros", zanjó para resolver la petición de una ley que permita que los particulares instalen, de forma individual o en comunidades colectivas, sus propias placas fotovoltaicas sin tener que abonar el coste de mantenimiento de la red y la factura pendiente del sistema. "La parte fija del recibo solo paga el 60% de los costes fijos del sistema. El resto de los consumidores estaríamos subvencionando el 40% de su aportación al sistema fijo", concluyó.

Renovables y pacto por la energía

El primer y único paso que el Ministerio de Energía dará para intentar que el recibo de la luz baje es el desarrollo del mercado del gas, que está pendiente de la introducción de competidores con las normas que establezca la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Nadal insistió en que, entretanto, el organismo regulador continúa vigilando a las eléctricas para evitar irregularidades.

El ministro se mostró conciliador a la hora de hablar del pacto por la energía propuesto varios grupos. También concedió que la madurez de las energías renovables hace que sea un buen momento para apostar por ellas, aunque aprovechó para criticar la apuesta que en su día hizo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero: "Ahora podemos volver a poner en marcha el motor de las renovables. Lo que se hizo en 2008 fue una auténtica locura".