Las dos psiquiatras que han examinado a Gabriel P. S., el acusado de degollar en mayo de 2004 a la joven de 17 años Alba M. L. en el parque de Pradolongo, en Usera, creen que el imputado «era consciente de sus actos y sabía lo que hacía». Gabriel ya declaró en el juicio que se sigue en la Audiencia Provincial que no recordaba nada de lo sucedido. Sin embargo, los especialistas sostienen que el procesado no presenta alteración psicótica o trastorno bipolar, ya que estos enfermos no huyen del lugar del crimen, como sí hizo Gabriel. La Policía Científica encontró restos del perfil genético del acusado en la sangre hallada en la ropa y el cabello de la joven. El fiscal pide 15 años de prisión.