Medidor ruido Orzán.
Medidor de ruido en la calle Juan Canalejo. M. FUENTES
La conversión del barrio del Orzán en una Zona Acústicamente Saturada (ZAS) ha comenzado a dar sus frutos. Así lo muestran los primeros datos del medidor situado en plena calle Juan Canalejo, eje de los 100 pubs que existen en la zona: se ha pasado de 80 a 60 decibelios en poco más de dos meses (desde agosto, cuando el Ayuntamiento aprobó la declaración de esta zona ZAS, la primera de la ciudad).


La bajada, que supone una reducción de un 25% en los niveles de ruido, no se ajusta todavía a las exigencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que fija como tope los 55 decibelios por la noche en zonas residenciales. A pesar de los datos, los vecinos aseguran que no han notado nada. «Aquí se sigue durmiendo mal. Los horarios no se cumplen y la Policía Local no mide los decibelios», asegura Aure López, presidenta de los vecinos del Orzán.

Los hosteleros alegan

Por su parte, los hosteleros de la zona han presentado alegaciones a la zona ZAS. «El tema no ha pasado por pleno», asegura su presidente, Héctor Cañete. «La culpa del ruido no es nuestra. Si algún local no cumple la normativa, que actúen», dice.

Y en la plaza del humor harán sus propias mediciones

Blanca Villalta. ama de casa. 45 años: «Tiemblan hasta las paredes»

Los jueves, viernes y sábados son para Blanca un auténtico infierno. Todas las ventanas de su casa, en un sexto piso, dan a la plaza del Humor, donde el ruido se ha convertido en el rey de los fines de semana y nadie pone freno. «Los jóvenes llegan a medianoche, se quedan hasta las cuatro o cinco, y es horrible, porque de tanto ruido tiemblan hasta las paredes», asegura.

Por eso, y ante la falta de propuestas municipales, están buscando a una empresa que mida los decibelios de una noche de movida. «Es imposible descansar. Mi padre (Luis, de 76 años) no pega ojo y el pobre tiene que dormir la siesta por la tarde, el único momento tranquilo del día», explica. Blanca, como el resto de vecinos del Orzán, la plaza del Humor y la plaza de Azcárraga, asegura que el Ayuntamiento «mira para otro lado». Pero no se quedarán de brazos cruzados. «Si no actúan antes de que acabe el mes, lo haremos nosotros, con caceroladas o lo que haga falta», afirma.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE A CORUÑA