El pasado fin de semana, los vecinos de la Alameda vieron cómo una marea humana irrumpía, botella de alcohol en mano, en esta zona peatonal acompañada por coches con música a todo volumen, creando un ambiente poco propicio para el descanso. Ante las llamadas de alerta de los vecinos, la Policía Local dijo que la competencia era de la Policía Nacional y ésta, que no podía actuar sin una orden directa del Ayuntamiento. Sólo acudieron los municipales cuando un vehículo aparcado comenzó a arder por los desperdicios que lo rodeaban, haciendo que una familia con dos niños pequeños tuviera que salir a la calle a las 6.00 horas para huir ante la amenaza de las llamas. La plataforma Por el derecho al descanso advirtió ayer de la necesidad de alternativas.