Reconstrucción del crimen de dos agentes rurales de Aspa.
Reconstrucción del crimen de dos agentes rurales de Aspa. EUROPA PRESS

El asesino confeso de los dos agentes rurales, Ismael Rodríguez Clemente, había sido denunciado en los últimos años, por lo menos, en dos ocasiones, por infracciones a la Ley de caza, tanto por el cuerpo de Agentes Rurales como por la Guardia Civil, según han confirmado fuentes cercanas al caso.

Ismael Rodríguez, de 28 años y vecino de Vacarisses (Barcelona), llamó el pasado sábado, día 21, a los Mossos d'Esquadra y dijo que había disparado contra los dos agentes fallecidos en la localidad leridana de Aspa.

Según estas fuentes cercanas, en 2010 una patrulla del Seprona de la Guardia Civil lo denunció por circular con el arma cargada por un camino de uso público en una localidad de la provincia de Barcelona.

El asesino de los agentes rurales había sido denunciado por incumplir la Ley
de caza

Cazar a menos de 25 metros de un camino de uso público es una de las infracciones más graves a la Ley de caza y comporta la retirada de la licencia de caza durante años, concretamente en este caso fueron dos y la retirada cautelar del arma, que se deposita en dependencias de la Guardia civil hasta que no se paga la sanción económica.

Además, el Departamento de Agricultura le sancionó con 300 euros de multa.

Escopetas a nombre de un amigo

El homicida confeso tenía, en el momento en que ocurrieron los hechos, licencia de armas de tipo D (para caza mayor), pero la de tipo E (escopeta para caza menor) le caducó a finales de 2016.

La Guardia Civil le había notificado este hecho y le había advertido de que debía depositar el arma en las dependencias de este cuerpo.

Sin embargo, para no tener que desprenderse de las dos escopetas de su propiedad, Ismael Rodríguez puso la Benelli semiautomática de calibre 12 con la que mató a los dos agentes, así como otra escopeta, a nombre de un amigo suyo con la licencia en vigor, según la investigación.

Además del incidente de 2010, a mediados de noviembre de 2013, los Agentes Rurales del Vallès Occidental sorprendieron a Rodríguez en plena caza ilegal de pájaros fringílidos -aves que se comercializan o se tienen para participar en concursos de canto-, cerca de su casa, en Vacarisses.

Captura ilegal de pájaros

Los agentes constataron que él y otra persona habían montado una red abatible para capturar pájaros en unos campos de cultivo y en la trampa había varios pájaros vivos, que se utilizaban de reclamo.

Ismael Rodríguez mostró a los agentes su licencia de caza tipo A y les aseguró que al tramitarla, en una armería, le habían dicho que servía para todo tipo de caza e incluso para pescar.

El acusado reconoció haber tenido al menos tres encuentros con miembros del cuerpo de Agentes Rurales

No obstante, para llevar a cabo este tipo de capturas, que no siempre están autorizadas, se necesita una autorización excepcional y, en 2013 y 2014, la caza de este tipo de pájaros estaba prohibida.

Por este motivo, los Agentes Rurales decomisaron las artes de caza, los pájaros utilizados de reclamo y los capturados (6 jilgueros y un pardillo) y denunciaron a los dos hombres, por lo que el Departamento de Agricultura les sancionó con 400 euros.

Tras haber sido acusado de matar a dos agentes rurales el pasado sábado, el titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Lleida, que lleva el caso, apunta en el auto de prisión provisional que Rodríguez, que hacía 10 años que cazaba, reconoció haber tenido al menos tres encuentros con miembros del cuerpo de Agentes Rurales, por lo que sostiene que "no podía desconocer que los agentes de este cuerpo no llevan armas de fuego de ningún tipo"

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