Vecinos del edificio en ruinas
Los vecinos del edificio dialogan dentro de una de las casas. FERNANDO MUÑOZ

Las veinte familias del número 3 de la calle Huerto Gambín, en San Andrés, han visto cómo sus peores temores se hacían realidad. Este sábado se desplomaba una de las cornisas del edificio y aplastaba a un coche. El bloque está en estado ruinoso.

La humedad y los años han podido con la fachada, que, poco a poco, se cae a pedazos. En el interior, las paredes se resquebrajan «y ya han tenido que venir los Bomberos», explica José Sánchez.

Además, las tuberías están tan viejas que el agua se filtra por las paredes e, incluso, los vecinos de los bajos tienen que soportar «que los fideos de la sopa o las patatas acaben en nuestros pisos».

«Los días de lluvia es mucho peor. Nos pasamos las tardes recogiendo agua con cubos porque el suelo del edificio se encuentra un metro por debajo de la calzada por las obras que han hecho en la calle», cuenta Antonio Gil.

Las viviendas no han sido nunca reformadas desde que se levantaron en 1958.

El problema es que ninguna administración se hace cargo de este edificio que construyó el Patronato Municipal Francisco Franco.

Los vecinos firmaron un contrato de alquiler a 25 años. Pasado este tiempo, las viviendas eran suyas. Pero, al disolverse el patronato, las viviendas quedaron en el aire y los vecinos no tienen escrituras.

«No pagamos IBI porque no hay escritura y no nos dan subvenciones para rehabilitar porque no tenemos escrituras. Estamos en tierra de nadie», dice Manuel Baje.

Los vecinos están desamparados

El Ayuntamiento de Murcia asegura que el edificio no es suyo, aunque ayer, y a consecuencia del desplome, Urbanismo mandó a un técnico para que revisara la zona. La Comunidad Autónoma dice que tampoco es suyo. El Ministerio de Vivienda calla. Mientras, los vecinos, en su mayoría mayores, enfermos y sin recursos, no saben a quién acudir. Este periódico se ha puesto en contacto con el Registro, el Catastro y el Ministerio, pero la Administración guarda silencio.