El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, y el conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, defienden este martes en Bruselas la celebración de un referéndum este año en Cataluña, durante una conferencia en una sala del Parlamento Europeo.

La sentencia del TC contra el Estatut supuso el inicio de la ruptura de la relación entre Cataluña y España"El president de la Generalitat ha iniciado su intervención en catalán para asegurar que el 2017 "Cataluña celebrará un referéndum vinculante para decidir sobre su futuro". Algunos de ustedes, ha dicho Puigdemont, se preguntarán que porqué Cataluña se plantea esta cuestión y ha recordado que Cataluña "es una antigua nación" de Europa.

A partir de aquí Puigdemont ha hecho un recorrido por la historia de la relación entre Cataluña y España, y ha recordado que "la relación se empezó a romper en 2010 cuando el Tribunal Constitucional suspendió el Estatut" aprobado por el Parlament de Cataluña, un TC ha dicho Puigdemont "altamente politizado". 

Aquella sentencia, ha asegurado el president, "supuso para muchos catalanes una ruptura de la unión política entre Cataluña y España".

Ya en francés, el president de la Generalitat ha recordado que desde entonces, cada 11 de septiembre "el pueblo catalán reivindica el derecho a decidir su futuro", la nuestra ha dicho Puigdemont "es una revolución tranquila".

Puigdemont ha explicado que Cataluña defiende un referéndum vinculante y pactado pero que no es posible porque el Gobierno de España no quiere negociar. El Estado español, ha dicho, "no solo no quiere votar sino que no quiere negociar".

"Nosotros ofrecemos diálogo", ha dicho el president, "nuestra oferta es permanente, pero no aceptaremos que el Gobierno español se obstine en no negociar". Sino podemos negociar, "nosotros organizaremos igualmente el referéndum en 2017".

Según Puigdemont, el futuro de Cataluña está en el tejado de Europa y ha pedido que "no mire hacia otro lado" y se involucre en dar una solución a la situación entre Cataluña y España.

La prioridad del president es defender una votación de estas características pactada con el Gobierno central, pero también garantizar que el referéndum se hará en septiembre de 2017 como muy tarde con o sin el visto bueno del Estado.

Así, Puigdemont ha explicado que tiene un mandato del Parlament para convocar este referéndum y que su gobierno tiene la "determinación" de que sea en 2017.

Rajoy pide a Puigdemont  que "acepte el diálogo"

Antes de la conferencia en Bruselas, el jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido tanto a Puigdemont como a los partidos independentistas que acepten su mano tendida al diálogo en vez de seguir "abrazados a la radicalidad y maniatados por el extremismo".Mi mano sigue tendida"

El desafío a la unidad de España es uno de los retos que Rajoy ha planteado ante un inicio de legislatura "esperanzador y tranquilizador", gracias a los acuerdos que han logrado el Gobierno y diversos partidos políticos.

Es el mensaje que el jefe del Gobierno ha expuesto en su intervención en el Foro ABC-Deloitte, en el que ha estado arropado por varios ministros, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; la presidenta del Congreso, Ana Pastor; dirigentes de la cúpula del PP y numerosos empresarios.

Su intervención inicial la ha utilizado para destacar la trascendencia que otorga al diálogo después de un 2016 "atípico, incierto y políticamente convulso" y para advertir de que no hay que pensar que lo ocurrido el año pasado fue un mero "sarampión" contra el que España ya está vacunada.

"La política -ha precisado- no puede ser un enfrentamiento eterno y estéril; la política también es acordar y ceder en aras del interés general y del bien común".

De ahí que haya defendido hacer concesiones y asumir que "probablemente ninguna de las distintas formaciones políticas van a poder cumplir su programa de máximos".

Está convencido de que España va a continuar por la senda del crecimiento económico y el empleo, aunque ha alertado de una serie de incertidumbres de entre las que ha destacado el desafío independentista.

Ante el mismo, ha emplazado a Puigdemont y a los partidos soberanistas a aceptar el diálogo y les ha garantizado que su disposición al entendimiento es "sincera y leal".

"Mi mano sigue tendida. Y me atrevería a decir que a algunos responsables políticos de Cataluña, y creo que a todos, les iría mucho mejor si buscaran esa mano tendida en vez de seguir abrazados a la radicalidad y maniatados por el extremismo", ha asegurado.

No obstante, ha advertido: "Dialogaré todo lo que tenga que dialogar sobre lo que se me plantee, pero no sobre lo que no me pertenece".

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