Asesinato de los abogados de Atocha
Inauguración de la placa por el 40 aniversario del asesinato de los abogados de Atocha. EUROPA PRESS

La Audiencia Nacional actualizó hace unas semanas ante el Ministerio de Justicia la petición de extradición desde Bolivia de Carlos García Juliá, uno de los dos autores materiales de la matanza de abogados de Atocha hace 40 años.

Carlos García Juliá, que cuando perpetró los asesinatos tenía 24 años, fue condenado por la Audiencia Nacional a 193 años de prisión como autor material de cinco asesinatos, al igual que el otro pistolero que irrumpió en el despacho laboralista, José Fernández Cerrá.

Pero Juliá aprovechó un permiso penitenciario para fugarse y huir a Bolivia, donde según publicó la revista Interviú fue encarcelado por un delito relacionado con el narcotráfico.

A raíz de esa información, la Audiencia Nacional dictó una orden de extradición a Bolivia y recientemente, el pasado mes de diciembre, actualizó esta petición ante el Ministerio de Justicia para que Juliá sea trasladado a España para cumplir condena, han confirmado fuentes jurídicas.

Las fuentes han precisado que la causa abierta contra otro de los condenados, Fernando Lerdo de Tejada, que huyó poco después de su detención aprovechando un permiso penitenciario, ya ha prescrito.

Este martes se cumplen 40 años de la matanza en el despacho laboralista de la calle Atocha de Madrid, en el que murieron los abogados Enrique Valdelvira, Javier Sauquillo y Luis Javier Benavides, el estudiante Serafín Holgado y el administrativo Ángel Rodríguez.

Resultaron heridos de gravedad Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos, Miguel Sarabia y Dolores González Ruiz, mujer de Javier Sauquillo.

El juicio se celebró en 1980 y la sentencia sumó 464 años de cárcel: condenó a Cerrá y a García Juliá a 193 años como autores materiales; a Leocadio Jiménez Caravaca a cuatro años, dos meses y un día por tenencia ilícita de armas; a Francisco Albadalejo a 73 años como inductor y encubridor; y a Gloria Herguedas a un año por tenencia ilícita de armas. Simón Fernández falleció en el proceso.

Los dos principales encausados cumplieron unos 14 años de condena, ya que García Juliá se fugó en una libertad condicional y Cerrá fue puesto en libertad y también se fue a Sudamérica.

Albadalejo falleció en prisión en 1985 y del fugado Lerdo de Tejada no se sabe a día de hoy el paradero.