A través de la Orden de 7 de diciembre de 2001, España transpuso la Directiva Comunitaria 1999/77/CE, por la que se prohíbe el uso y comercialización de todo tipo de amianto y de los productos que lo contengan. Desde 2003 están totalmente prohibidas tanto en usos como en comercialización por la directiva europea 2003/18/CE y se marca su sustitución por otros materiales dada su potencial peligrosidad en el tiempo, según han recordado a Europa Press desde IU.

Debido a lo extendido de su uso, se aprueba finalmente en el año 2006 el Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo en el que se establecen estrictas medidas de seguridad aplicables a los trabajos con riesgo de exposición al amianto.

El fibrocemento o "amianto-cemento" es un material artificial obtenido por la mezcla íntima y homogénea de agua, cemento y fibras de amianto, en las que estas representan entre el diez y el 25 por ciento de la mezcla. El 14 de marzo del año 2013 el Parlamento Europeo aprobó una resolución clara donde hace referencia a la presencia de amianto en las redes de agua y más detalladamente en "el agua potable que se distribuye a través de conductos de amianto-cemento".

En su apartado 37 se hace especial hincapié en las enfermedades cancerígenas relacionadas con la inhalación de amianto (cáncer de pulmón y mesotelioma pleural), pero también se menciona que la ingestión de agua procedente de tuberías de fibrocemento y contaminadas con dichas fibras, que son reconocidas como riesgo para la salud y pueden tardar varios decenios, en algunos casos más de cuarenta años en manifestarse.

Por su parte, la Encuesta Nacional de 2012 de Suministro de Agua Potable y Saneamiento en España, realizada por la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamientos (AEAS), y la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua a Poblaciones (AGA), estima la longitud de las redes de abastecimiento en 150.000 kilçometros y en 95.000 kilómetros las redes de saneamiento o alcantarillado.

Según han explicado el parlamentario andaluz y la diputada nacional, José Antonio Castro y Eva García Sempere, firmantes de la iniciativa, la propiedad o titularidad de la gestión de las redes de abastecimiento de agua en un 60 por ciento estaría gestionada total o parcialmente por administraciones públicas.

Castro y García Sempere han firmado una Proposición para Parlamento y Congreso donde se pide a la Consejería de Medio Ambiente y al Gobierno central que se lleve a cabo una auditoría sobre la cantidad y situación de las conducciones de agua potable de fibrocemento existentes en las redes de agua potable y se elabore y apruebe un Plan de Eliminación que establezca un horizonte temporal a partir del cual estarán totalmente prohibida la existencia de este tipo de redes perjudiciales para la salud.

Asimismo, también Castro ha firmado una pregunta relativa al municipio de Campillos, donde la red principal que suministra el agua potable que procede de un manantial, una conducción de 21 kilómetros de fibrocemento, con 250 milímetros de diámetro y que data de 1963.

Por otra parte, el grupo de Izquierda Unida en Diputación también ha pedido medidas similares para la provincia buscando la colaboración de otras administraciones públicas y que el ente pida a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) que impulse convenios de colaboración entre los ayuntamientos que puedan tener infraestructuras públicas con amianto o derivados de éste

AYUNTAMIENTO

Por otro lado, IU-Málaga para la Gente han sido pioneros en la presentación de iniciativas en esta cuestión, como ha recordado la concejala Remedios Ramos. En este sentido, ha explicado que "hemos pedido medida respecto a este asunto en 2010 y 2012".

"En febrero de 2014 -ha explicado- presentamos a la comisión de pleno de Medio Ambiente y Sostenibilidad una moción relativa a medidas para favorecer la sostenibilidad y para potenciar el ahorro, la eficiencia y el buen uso del agua en la ciudad de Málaga, a la vez que presentamos una batería de enmiendas a la ordenanza del ciclo integral del agua, en la que en su punto tercero instábamos al equipo de gobierno a poner en marcha un plan de retirada de las tuberías de fibrocemento, donde las fugas oscilan entre el 20 y el 50 por ciento lo que indica el estado general deficiente en que se encuentran las mismas".

Asimismo, ha continuado, "en febrero de 2016 se aprobó otra iniciativa en el Ayuntamiento de la capital, que también fue aprobada relativa a la contaminación por Amianto y sus afecciones medioambientales y para la salud. También se aprobó que se redactara un informe

técnico sobre la situación de las redes de saneamiento y abastecimiento que contengan fibrocemento".

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