Uno de los integrantes del equipo de rescate que ha conseguido entrar en el Hotel Rigopiano de la localidad italiana de Farindola, sepultado por un alud tras los terremotos de este miércoles, tras lo que ha contado que "hay muchos muertos", en declaraciones que recogen los medios de comunicación locales.

La prensa italiana, en concreto el diario Corriere della Sera, que cita fuentes de los equipos de rescate, avanza ya que han sido recuperados los cuatro primeros cadáveres del interior del establecimiento. Uno de ellos el de un hombre.

Según el subsecretario de la región de Abruzos y responsable de Protección Civil, Mario Mazzoca, unas 35 personas se encontraban en el hotel Rigopiano de Frindola (centro de Italia) en el momento en el que fue sepultado por un alud, entre ellos cuatro menores de edad.

"Las personas registradas oficialmente por la Jefatura de Policía son menos, 22, además de siete trabajadores. Sin embargo es verosímil que hubiera invitados, por lo que el número debería ser ese", dijo Mazzoca en declaraciones recogidas por los medios, entre ellos el diario italiano Corriere della Sera.

Los equipos de rescate continúan excavando en el hotel, buscando a los desaparecidos, pero conscientes de que trabajan en condiciones "dificilísimas". Los socorristas excavan entre las montañas de nieve que sepultan al que hasta ayer era un afamado cuatro estrellas, que el pasado fin de semana alojaba a cerca de 200 personas en una zona de gran actividad sísmicas y especialmnente golpeada en los últimos meses por los terremotos registrados en la zona.

Es más, el responsable del cuerpo de Carabineros Vincenzo Romeo ha explicado este jueves que es poco probable hallar supervivientes en el hotel italiano sepultado por un alud porque, tras quince minutos bajo la nieve, aumentan las posibilidades de "morir por asfixia o hipotermia".

"Los primeros quince minutos es posible salir con vida en el 90 % de las veces, después se reducen las opciones y aumentan notablemente las posibilidades de morir por asfixia o hipotermia bajo la nieve", dijo Romeo, teniente coronel del servicio de meteorología, en declaraciones a la cadena pública italiana Rai.

Protección Civil del Ayuntamiento de Penne, en la provincia de Pescara, ha explicado que este miércoles eran 22 los huéspedes registrados en el establecimiento, que se encuentra inmerso en el macizo del Gran Sasso, a unos 1.300 metros de altura, en la cordillera de los Apeninos. A ellos hay que sumar el personal que trabaja allí. Aunque otras fuentes oficiales no dudan en elevar este número hasta los 35 desaparecidos, entre ellos los cuatro niños, dos de ellos, hijos de uno de los supervivientes.

Los equipos de rescate se pusieron en marcha después de recibir este miércoles algunos mensajes de texto en los que se advertía de la avalancha, pero las condiciones del tiempo con intensas nevadas y más de cinco metros de nieve acumulados han hecho muy difícil el ascenso.

Sobre las cuatro de la madrugada de este jueves llegaron con esquíes los primeros equipos del Cuerpo de los Alpinos y rescataron a dos huéspedes. Ambos se encontraban fuera del hotel durante el alud y pudieron refugiarse en un coche y advertir de lo sucedido.

Los supervivientes han sido identificados como Giampiero Parete y Fabio Salzetta. "Lo he perdido todo. Mi mujer y mis dos hijos, de seis y ocho años, están allí dentro", ha declarado el primero, según publica Corriere della Sera. "Yo me salvé porque fui a coger una cosa del coche", ha agregado.

Lo he perdido todo. Mi mujer y mis dos hijos, de seis y ocho años, están allí dentro

Parete se encuentra hospitalizado en Pescara con síntomas de hipotermia.

Según fuentes del Ayuntamiento de Farindola, el primer equipo de rescate que llegó al establecimiento lo encontró con algunos derrumbes y totalmente cubierto por la nieve. Pudieron ver algunas luces encendidas pero no se oían voces en su interior.

Los bomberos, que han podido entrar con unidades caninas, afirman que no captan señales de los desaparecidos. Estos llegaron junto con otros equipos de rescate a la zona gracias a las turbinas que fueron abriendo paso en la carretera, donde se han acumulado más de tres metros de nieve.

Algunas unidades de este cuerpo habían llegado previamente al lugar con helicópteros.

Las imágenes grabadas desde el helicóptero por la Policía italiana muestran que el edificio ha desaparecido completamente y sólo el lado del establecimiento donde se encuentra la piscina está al descubierto, por donde han podido entrar los socorristas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene constancia de que haya españoles afectados en el hotel italiano.