El vicepresidente de Samsung, Lee Jae-yong
El vicepresidente de Samsung, Lee Jae-yong, tras salir de un centro de detención en Corea del Sur el 19 de enero de 2016. EFE

El Tribunal del Distrito Central de Seúl denegó este jueves la detención del heredero y responsable de facto del emporio Samsung, Lee Jae-yong, solicitada esta semana por la fiscalía surcoreana por su conexión con la trama de corrupción de la "Rasputina".

El equipo de fiscales que investiga el caso pidió el lunes una orden de detención contra Lee por entender que existen pruebas sobre donaciones multimillonarias de Samsung a fundaciones y empresas controladas supuestamente por Choi Soon-il, apodada la "Rasputina" y amiga íntima de la presidenta Park Geun-hye, a cambio de favores.

La decisión supone de momento un alivio para el mayor conglomerado empresarial del país, que ya vio golpeada su credibilidad a final de 2016 debido a los peligrosos casos de combustión de sus teléfonos y sus lavadoras, y para la economía de Corea del Sur, ya que Samsung representa cerca de una quinta parte de su PIB.

"Cadena de favores"

La fiscalía, que atribuía a Lee cargos de corrupción, malversación y perjurio (por variar a lo largo de la investigación su declaración inicial ante el Parlamento), consideraba que las donaciones se realizaron a cambio de que el Gobierno de Park apoyara una controvertida fusión de dos subsidiarias de Samsung en 2015.

"Nos resulta difícil entender la razón, la necesidad y lo apropiado de la orden de arresto a estas alturas (de la investigación)", explicó la corte en su veredicto, recogido por la agencia Yonhap, en el que se subraya que aún no queda claro que las donaciones se realizaran en el marco de una cadena de favores.

Tras conocer la decisión del tribunal, Lee abandonó el centro de detención de Uiwang, en el sur de Seúl, donde permaneció unas 14 horas a la espera del dictamen. El magnate guardó silencio ante las preguntas de la prensa a su salida de la instalaciones, detalló la agencia de noticias.

Por su parte, el grupo Samsung emitió un comunicado en el que se mostró agradecido porque "el caso pueda esclarecerse sin necesidad de detención".

Red de corrupción

Lee y otros responsables de Samsung han admitido haber abonado unos 43.000 millones de wones (33,7 millones de euros/ 35,8 millones de dólares) a entidades controladas supuestamente la "Rasputina", pero han negado que fuera para lograr el apoyo del Gobierno Park en el proceso de fusión de 2015.

La fiscalía cree que Choi, con la connivencia de Park, íntima amiga suya, confabuló para crear una red de corrupción en la que están aparentemente involucrados la propia presidenta, miembros de su Gobierno y los principales "Chaebol" (grandes conglomerados empresariales) del país.

El escándalo ha indignado a los surcoreanos, que se han manifestado en las calles del país cada sábado desde hace tres meses para pedir el cese de Park y su Gobierno.

El Parlamento surcoreano aprobó en diciembre destituir a la presidenta de su cargo y la decisión definitiva está ahora en manos del Tribunal Constitucional, que tiene hasta junio para decidir a favor o en contra de tal proceso ("impeachment").

Tras el dictamen emitido a primera hora de este miércoles, la mayoría de las empresas del grupo Samsung se recuperaron en la Bolsa de Seúl.

En el arranque, las acciones de Samsung Electronics -la más importante del grupo y vicepresidida por Lee- acumulaban una subida del 2 %, mientras que otras empresa del grupo como Samsung Heavy Industries, el fabricante de baterías Samsung SDI o la constructora Samsung C&T subían un 0,96, un 0,89 y 2,85 %, respectivamente.