El bachillerato on line sigue ganando adeptos. En su segundo año de funcionamiento, cerca de mil zaragozanos ya han optado por esta modalidad para continuar con sus estudios. El instituto José Manuel Blecua es el que gestiona este servicio y este año ha matriculado ya a 480 alumnos de primer año y otros 500 de segundo, que se imparte por primera vez.

Esta modalidad de estudios a través de Internet ofrece a los estudiantes la posibilidad de ir completando el bachillerato a su ritmo. No tienen que matricularse en cursos completos y las asignaturas que aprueben no las tienen que volver a repetir.

El programa es el mismo que el del bachillerato tradicional, con la ventaja que se puede estudiar desde casa a través de la plataforma www.aularagon.org , del departamento de Educación .

Los alumnos reciben una clave con la que pueden acceder a los contenidos de las asignaturas y una cuenta de correo electrónico para comunicarse con los profesores. También hay tutorías semanales presenciales (optativas) y los exámenes finales, siempre en el instituto.

Los datos son mucho mejores que en otro tipo de estudios a distancia

Los resultados, tras un año de funcionamiento, son muy satisfactorios. El índice de éxito (alumnos que siguen a rajatabla el programa) es de un 40% y, según las estimaciones de los docentes, los estudiantes tardarán una media de tres o cuatro años en acabar el ciclo.

«Estamos muy satisfechos, los datos superan los de otras modalidades de estudio a distancia», explica Luis Beamonte, director del instituto José Manuel Blecua.

La mayoría, de 20 a 30 años

La mayoría de los alumnos matriculados en el bachillerato por Internet son personas de 20 a 30 años que en su día abandonaron los estudios. «Ahora quieren retomarlos porque se dan cuenta de que, aunque estén trabajando, necesitan estar más preparados para conseguir prosperar en sus empleos», comenta Luis Beamonte. Ahora pueden compaginar su trabajo con el bachillerato y el único requisito para acceder a este sistema es ser mayor de edad y haber completado la educación secundaria obligatoria.