Luis García Berlanga
Fotografía tomada el 21 de enero de 1994 del cineasta Luis García Berlanga. EFE / ARCHIVO

José Luis García-Berlanga, cineasta como su padre, el genial Luis García-Berlanga, autor de las inigualables cintas El verdugo, Plácido o Bienvenido Míster Marshall, está convencido de que las condiciones que hoy día ponen las televisiones para apoyar una película harían inviables aquellas obras maestras.

"Hoy, aunque parezca mentira, la tiranía capitalista es más extrema que en el franquismo, o el posfranquismo; hoy la censura es más sofisticada", considera el realizador, director y productor de series como Hospital Central u Hostal Royal Manzanares, que presentaba este lunes a la prensa una iniciativa que "pondrá en valor" a su padre.

Se trata, según ha explicado en una rueda de prensa, de un ciclo en el que se proyectarán cintas históricas de su padre, seleccionadas por el modo en el que cada una de ellas explica un momento clave de la historia española.

Así, cada una irá precedida de una "puesta en situación" a cargo de pensadores españoles; historiadores, escritores y ensayistas, de Antonio Muñoz Molina a Santos Juliá, pasando por Fernando Trueba, Carmen Posada, o Andrés Trapiello, ha explicado Isabel Fuentes, directora de CaixaForum, también presente.

Además, cada título se ilustra con una pista de la importancia de la película en el momento histórico en el que fue hecha, sin tener en cuenta un orden cronológico; por ejemplo, en Novio a la vista (1954), que inaugura el ciclo el jueves que viene, día 19 de enero, el asunto es La burguesía a principios de siglo.

El siguiente jueves, 26 de enero, será el turno de La vaquilla (1985), la guerra civil en el frente, y el primer jueves de febrero, Bienvenido Míster Marshall (1953), que han titulado La ilusión de la autarquía.

No están Calabuch (1956), o Tamaño natural (1974) pero sí está el funcionariado, las letras de cambio, la llegada del turismo y el color, la transición, la modernidad o el destino de España, con la actualísima y clarividente Todos a la cárcel.

Doce proyecciones en pantalla grande

En total serán doce películas -doce jueves consecutivos, hasta el 20 de abril- que se proyectarán en CaixaForum, en la sala madrileña de Paseo del Prado, muchas de las cuales el público no ha visto nunca en una pantalla grande.

"Os aseguro -ha dicho García-Berlanga-, que después de ver Plácido en pantalla grande se tarda por lo menos cinco minutos en tener huevos para salir a la calle", porque si es cierto que su padre hacía espectáculo, y lo contaba todo con humor, añade, el poso de su mensaje paraliza y enternece.

José Luis García-Berlanga ha coordinado este ciclo en colaboración con Sol Carnicero, productora de cuatro de las mejores películas de Berlanga, y Fernando R. Lafuente, secretario de la Fundación Ortega-Marañón, que, junto con Obra Social La Caixa, soportan la iniciativa.

Es imprescindible recuperar cuanto antes la figura de BerlangaEl hijo era consciente, ha dicho, de que la imagen de su padre se empezaba a "desdibujar", aun cuando es muy querido y "profeta en su tierra", y hoy "no pasan quince días sin que se proyecte una película suya en alguna parte del mundo o a diario se escriba y se lea el término "berlanguiano".

Para R. Lafuente, es imprescindible recuperar cuanto antes la figura de Berlanga, sobre todo pensando en las generaciones más jóvenes.

En su opinión, El verdugo es la más actual de sus películas; habla de cómo la sociedad somete al individuo, pero José Luis García-Berlanga ve Plácido más actual aún: "Lo que tiene que pasar un hombre para no perder su modo de vida".

"Era un visionario", apuntan a coro los estudiosos de su obra, mientras Carnicero, productora de La escopeta nacional (1978); Patrimonio Nacional (1981), Nacional III (1982) y La vaquilla (1985), afirma que "nunca" ha trabajado con tanta libertad como con Berlanga.

Recuerda, además, que sus películas eran competitivas, taquilleras, y asegura que "hace falta ver ese cine otra vez", porque son "un fresco de la realidad española del siglo XX".