Mujer o el espíritu de la noche, 1952
Obra de la surrealista Remedios Varo Cortesía Galería Mayoral

No es la primera vez que se enfatiza el poder de las mujeres artistas en la pintura del surrealismo, la vanguardia que goza de mayor eco casi un siglo después de su eclosión en París, pero sí es nueva en España la posibilidad de ver bajo un mismo techo obras de algunas de las más destacadas figuras del movimiento. Mujeres surrealistas y su conexión con Cataluña reúne en Barcelona a ocho creadoras fascinadas por el subconsciente y la libre asociación como medio expresivo y de exploración personal.

En la Galería Mayoral hasta el uno de abril, la colectiva agrupa obras de Valentine Hugo (1887-1968), Maruja Mallo (1902-1995), Lee Miller (1907-1977), Frida Kahlo (1907-1954), Dora Maar (1907-1997), Remedios Varo (1908-1963), Ángeles Santos (1911-2013) y Leonora Carrington (1917-2011). Nacidas entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, las ocho se entregaron a la indagación surrealista y han sido reivindicadas en las últimas décadas como creadoras clave del movimiento.

"Cuando la galería me pidió una exposición de artistas mujeres surrealistas con vinculación en Catalunya pensé que era difícil, un reto", dice la historiadora de Arte, crítica y comisaria de la exposición Victoria Combalía. El director de la galería, Jordi Mayoral, añade que la iniciativa pretende contribuir a "corregir la injusticia histórica" cometida contra las mujeres surrealistas, generalmente consideradas solo por su condición de parejas, modelos o amigas de otros pintores reconocido.

Este tipo de enfoque ya fue usado en muestras colectivas recientes como En el país de las maravillas: las aventuras surrealistas de las mujeres artistas en México y los Estados Unidos, organizada por el Lacma de Los Ángeles y el Museo de Arte Moderno de México en 2012, y Cherchez la Femme: Women and Surrealism, que montó Sotheby's en 2015 para explotar la creciente revalorización en el mercado del grupo de mujeres surrealistas.

'Condición plena' de creadoras

Al igual que en estas iniciativas, en la exposición de Barcelona, la primera en España dedicada al asunto, las mujeres son presentadas por su "condición plena" de grandes creadoras, aunque los propios organizadores se ven en la necesidad de aclarar o destacar las relaciones sentimentales de la mitad de ellas con hombres del grupo surrealista parisino.

Josep Bartolí, el amante de Kahlo, la llamaba Mara, por Maravillosa Los vínculos con Cataluña son directos —natales en el único caso de Santos— o indirectos. De Kahlo, por ejemplo, se expone un dibujo nunca antes visto en público,  Autorretrato como genital (1944), quizá inspirado en la relación de la mexicana con el pintor catalán Josep Bartolí, al que conoció en Nueva York. Él la llamaba Mara, abreviación íntima de Maravillosa.

Breton y Hugo visitan a Dalí y Gala

Hugo, una pintora con escasa presencia en las pinacotecas españolas, la vinculación llega de su visita, junto al padre del surrealismo, Andre Breton, a Gala y Salvador Dalí, con quienes jugaron a crear y componer dibujos con la técnica del cadáver exquisito

Lee Miller retrató en Barcelona a Joan Miró y Antoni Tàpies También dos grandes musas de los primeros estadios del surrealismo fueron asiduas de Cataluña. La brillante fotógrafa Miller, que había formado pareja sentimental y artística con Man Ray, viajó a Barcelona varias veces en compañía de su marido, el crítico de arte Roland Penrose, para retratar a Joan Miró y Antoni Tàpies.

Fotos de Dora Maar en 1933

De la segunda, Maar, una de las modelos más habituales de Picasso, se muestran fotos que hizo en Barcelona en 1933, entre ellas Femmes et trois enfants devant les baraques en planches au Somorrostro (Mujeres y tres niños delante de las barracas de madera del Somorrostro).

La trágica huída de los nazis de Lenora Carrington Carrington pasó por Andorra y Barcelona huyendo de los nazis y de un visado para su amante Max Ernst. En Madrid sufrió un ataque de locura y fue internada a la fuerza en un tétrico manicomio en Santander antes de escapar hacia México, donde desarrolló un fructífera carrera como pintora.

Mallo y Varo coincidieron en laExposición Logicofobista de 1936 en Barcelona en 1936. De la catalana Santos se exponen el óleo onirista Alma que huye de un sueño y un dibujo preparatorio de una de sus obras más conocidas, Un mundo, propiedad del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid.