Luis Bárcenas
Luis Bárcenas, a su llegada a la Audiencia Nacional. EFE

Luis Bárcenas admitió este lunes en la Audiencia Nacional que llevó junto a Álvaro Lapuerta una caja "extracontable" en el Partido Popular en la que se ingresaban los donativos de empresarios vinculados al partido. Unas 'ayudas', como las definió el exgerente y extesorero de Génova, que implicaron gestiones, pero no comisiones ni sobornos a cambio de adjudicaciones públicas, de acuerdo a su versión.

El también exsenador compareció este lunes, en la trigésima jornada de la causa Gürtel, acusado de embolsarse 1,2 millones en sobornos y de quedarse con casi 300.000 euros de la contabilidad irregular del partido.

Bárcenas se reafirmó, como ya había hecho en anteriores ocasiones, en que la 'hucha' paralela del PP figuraba por duplicado en sus propios libros -los conocidos 'papeles de Bárcenas'- y en los que manejaba Álvaro Lapuerta, tesorero entre los años 1993 y 2008 y que no ha podido ser procesaso por padecer demencia. "No se contabilizaban oficialmente, es obvio, pero se llevaba un control de entradas y salidas. Indicábamos quién entregaba esas cantidades y para qué se utilizaban. Lapuerta quería tener la certeza de que esto, que era un tema delicado, estaba controlado", detalló.

Todos los empresarios quieren echar una mano. Era algo inocuoA diferencia de otras ocasiones, se negó a hablar de 'caja B' y sustituyó esa denominación por la de "extracontable" o "no oficial". Aunque mantuvo que los secretarios generales y los presidentes del PP conocían de su existencia, negó de forma categórica que los donativos tuviesen carácter "finalista" o que se ingresaran a cambio de favores, lo que constituiría un delito de cohecho.

"Todos los empresarios quieren echar una mano. Es algo absolutamente inocuo. Si alguien quería que le recibiesen en algún sitio, Álvaro decía 'no tengo el menor interes en este tema, pero quiero que recibas a esta persona'". "No estamos hablando de nada ilegal", recalcó Bárcenas después, admitiendo que él mismo realizaría gestiones similares si una persona de su confianza le pidiese ayuda.

"Con el nivel de interlocución que tienen, que el señor Villar Mir [Juan Miguel Villar Mir, presidente de la constructora OHL] o el señor Florentino Pérez [ACS] utilicen al señor de la agencia de viajes o al gerente del partido es una broma", insistió cuando fue preguntado por la Fiscalía acerca de si entregó dinero a algún funcionario para favorecer a terceros. PSOE e IU atribuyen esta afirmación a un pacto de no agresión entre Bárcenas y Mariano Rajoy.

Viajes gratis

La declaración de Luis Bárcenas se produjo en presencia de Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel al que acusó de creerse que el partido "era suyo", y del exdiputado del PP Pablo Crespo, que administró varias empresas de la red corrupta montada por el primero.

El extesorero negó de forma categórica haber recibido comisiones del 2% y el 3% por la adjudicación de obras a empresarios vinculados al PP, como Correa aseguró en 2015 y 2016 ante la Audiencia. "Nunca he recibido absolutamente nada ni para mí ni para el partido", insistió.

Sí participó, en cambio, de los billetes de avión a Nueva York y otros destinos con los que Correa y sus socios agasajaban a los cargos del PP a través de Pasadena Viajes. "Yo en un par de ocasiones he tenido deferencias de ese tipo, como otros del PP", confirmó para restarle importancia, aunque aseguró que sus viajes personales los pagaba de su propio bolsillo.

El aviso de Molpeceres

Bárcenas atribuyó el intento de Correa de implicarle en la causa a la "animadversión personal" que este sintió cuando el PP dejó de contratarle para organizar los traslados, los actos públicos y las campañas electorales del partido. "Creo que se le subió a la cabeza lo bien que le iba en su actividad empresarial y pensaba que el partido era suyo y había que hacer lo que él decidiese", sentenció.

Rajoy nunca ordenó investigar ni denunciar a la GürtelSegún su relato, fue Mariano Rajoy quien ordenó desligarse de las empresas de la Gürtel en 2003 después de que Joaquín Molpeceres, presidente de la empresa de construcción y servicios Licuas, contratista habitual de las Administraciones Públicas y que figura como donante del PP, le advirtiese de que Correa se dedicaba a actividades ilegales. La separación se llevó a cabo, aclaró Bárcenas, a pesar de que el presidente valenciano Francisco Camps y el entonces secretario general del PP Ángel Acebes continuaron haciendo encargos a la trama. Rajoy nunca ordenó investigar ni denunciar a la Gürtel.

El acusado rechazó que los apuntes bajo el epígrafe 'L.B.' , 'Mister L.B.' o 'L.B.G.' que figuraban en la documentación incautada a Francisco Correa y sus socios se correspondan con sus iniciales. También se desvinculó de Spinnaker, la empresa usada por la Gürtel para gestionar la publicidad del PP y que, según Correa, repartía dividendos al propio extesorero, al exdiputado nacional Jesús Merino y al exalcalde de Pozuelo y exmarido de Ana Mato Jesús Sepúlveda.

Fortuna suiza

La fiscal Concha Sabadell dedicó gran parte del interrogatorio a mostrar las contradicciones de Bárcenas y a rastrear el origen de la fortuna de 47 millones de euros que escondía en Suiza.

Este justificó que su patrimonio está "declarado" en España y que el dinero provenía de sus propios ingresos y de sus inversiones en arte y en la Bolsa. Las cantidades que acumulaba en su casa y en la caja fuerte que tenía en su despacho, detalló, obedecieron la precaución de tener efectivo ante la "crisis de los mercados", un argumento que no convenció al Ministerio Público.

Ángel Hurtado, presidente del tribunal, suspendió la declaración de Bárcenas a las 17.50 horas, después de más de seis horas de sesión. La vista se reanudará este martes a partir de las 10.00 horas.