La Policía Nacional ha detenido este lunes en San Sebastián (Guipúzcoa) a una persona de nacionalidad marroquí y residente en España, que supuestamente lideraba en nuestro país una célula terrorista dedicada a la captación y envío de combatientes extranjeros a la zona de conflicto sirio-iraquí, para su integración en las filas de la organización terrorista Estado Islámico, según ha informado el Ministerio del Interior.

El arrestado era muy activo a la hora de captar nuevos integrantes y no dudaba en acercarse a jóvenes en riesgo de exclusión social, fácilmente influenciables y emocionalmente inestables, aprovechando además su condición de profesor de boxeo para ganarse su confianza.

El detenido se encontraba integrado en la estructura operativa de Dáesh y realizaba labores de captación y adoctrinamiento desde 2010 tanto en el plano físico como a través de internet. Su militancia quedó acreditada de forma expresa en las redes sociales donde realizaba un "llamamiento a hacer la yihad" y reiteraba la "necesidad de unirse a la organización terrorista", instando a emprender el viaje a zonas de conflicto.

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía registran una villa ubicada en el barrio de Intxaurrondo Viejo de San Sebastián en presencia del presunto terrorista. Tres furgonetas de agentes uniformados custodian el caserón, ubicado en la calle Maestro Arbos, mientrs que policías de la unidad científica buscan pruebas en el interior de la vivienda.

La célula desarticulada, dirigida y controlada por el detenido en San Sebastián, estaba integrada por otros dos individuos que, tras viajar a la zona de conflicto sirio-iraquí y regresar con la intención de cometer acciones terroristas en Europa, fueron arrestados el pasado mes de noviembre en Marruecos y en Francia. Ambos seguían instrucciones concretas y específicas de la organización terrorista Estado Islámico.

El detenido comenzó a compartir piso con otro de los integrantes del grupo que hasta ese momento no había mostrado ningún signo de comportamiento radical pero que, tras cinco meses de convivencia, comenzó a exhibir en redes sociales contenidos vinculados a Dáesh, iniciando así una etapa de adoctrinamiento bajo la dirección del arrestado.

En su última fase de radicalización este segundo miembro del grupo dejó de asistir a clase y limitó su relación social al detenido, que le dio instrucciones para viajar de Guipúzcoa a Turquía y le envió dinero para su estancia en ese país.

Tres componentes del grupo terrorista habían coincidido en el mismo periodo de tiempo en San Sebastián Finalmente, tras una orden emitida por España fue detenido en Marruecos, donde manifestó que había recibido una memoria USB de la organización terrorista Estado Islámico con diferentes instrucciones. La peligrosidad e importancia del detenido en la estructura de Estado Islámico quedó acreditada tras establecerse su conexión con otro integrante de la célula arrestado el pasado 20 de noviembre en Estrasburgo (Francia).

Los investigadores comprobaron que los tres componentes del grupo terrorista habían coincidido en el mismo periodo de tiempo en San Sebastián y que entre ellos se habrían prestado soporte económico.

Esta nueva operación, que ha contado con la colaboración del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) del Reino de Marruecos, se enmarca en la línea de neutralización de las amenazas recientemente difundidas por Estado Islámico, centradas en potenciar las acciones en territorio europeo a través de "células" o terroristas individuales, singularmente "retornados" del conflicto yihadista.

La operación, que continúa abierta, se ha desarrollado bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción, Número 5, de la Audiencia Nacional y bajo la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Desde 2015, año en el que el Ministerio del Interior elevó a 4 el Nivel de Alerta Antiterrorista (NAA-4) las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han detenido a un total de 181 terroristas yihadistas.

El Ministerio del Interior recuerda que a través de la iniciativa Stop Radicalismos los ciudadanos pueden colaborar en una serie de canales para que, de forma confidencial y segura, notifiquen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad aquellos posibles casos de radicalización en su entorno.

En concreto a través de la página web, la aplicación móvil de alertas de seguridad ciudadana Alertcops y el teléfono gratuito 900 822 066.