Radiador
Radiador. GTRES

El 20% de la energía que se consume en España se gasta en nuestros hogares y la calefacción es lo que más consume, según cifras de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Pequeños gestos diarios pueden ayudarnos a ahorrar energía en casa sin mucho esfuerzo. No son complicados pero hay que ser constante y crear hábitos para que se note en la factura y en el ahorro doméstico al final del año.

Sella puertas y ventanas

Una casa mal aislada necesita más producción de calor para mantener su temperatura, aumentando así el consumo energético. Pequeñas mejoras en el aislamiento pueden conllevar importantes ahorros energéticos y económicos. Es imprescindible tener las puertas y las ventanas de la casa perfectamente selladas.

En el caso de las ventanas, los sistemas de doble cristal o doble ventana reducen prácticamente a la mitad la pérdida de calor con respecto al acristalamiento sencillo. Las mejores carpinterías para el marco son las denominadas de rotura de puente térmico, que contienen material aislante entre la parte interna y externa del marco. En el caso de las puertas, conviene utilizar burletes –pequeñas tiras de esponja o goma adhesivas que se colocan en los marcos– para evitar fugas.

Apaga el consumo fantasma

Tener encendidos en modo stand by los aparatos que no estamos utilizando es una costumbre que, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, supone más del 10% de la electricidad que gastamos en casa.

Renueva electrodomésticos

La subida de la electricidad hace más importante que nunca cuidar el manejo de nuestros aparatos. Cambiar tu viejo electrodoméstico por uno más eficiente supone un desembolso inicial elevado, pero según el comparador Kelisto sustituir los viejos electrodomésticos por otros de categoría eficiente (de la A en adelante) permite un ahorro en la luz de hasta el 50%, unos 100 euros al año.

Temperatura estable

Es preferible mantener la misma temperatura moderada que estar apagando y encendiendo la calefacción. Lo mismo ocurre si subimos de golpe la temperatura, que acaba generando un gasto mayor. Por la noche, conviene tenerla apagada.

Purga los radiadores

Al menos una vez al año, cuando comienza el invierno, debemos sacar el aire acumulado. No hacerlo provoca que tengamos que subir la potencia.

Alfombra tus suelos

Como con las ventanas, el calor se puede ir a través del suelo. Cubrirlo con alfombras es un modo de mantener la casa caliente y nos permite ahorrar en la calefacción.

Bombillas de bajo consumo

En un hogar español hay de media 22,8 bombillas, según la OCU. Pese a los esfuerzos por implantar las de bajo consumo, las bombillas tradicionles se resisten a abandonar del todo los hogares. Sin embargo, sustituir las incandescentes por otras de bajo consumo puede reducir la factura anual de la luz uno 100 euros al año, según cáculos del comparador Kelisto.

Ojo con el frigorífico

Es el aparato que más consume en nuestra casa (662 kWh al año). Tienen un consumo muy lineal, pero el abrir sus puertas produce tres pequeños picos en las horas del desayuno, la comida y la cena. Debe colocarse en un lugar fresco y regular su temperatura interior entre los 3 y 7 grados. Su mantenimiento también es importante: no debe tener polvo en la parte trasera y la escarcha de sus paredes no debe llegar nunca a los dos milímetros de espesor.