Un juez investiga la supuesta venta de una niña de dos años de Guinea Ecuatorial por parte de su tía a un matrimonio hispano-argentino de Cubelles (Barcelona). La tía de la menor ha sido detenida y la pareja ha quedado imputada por tráfico de menores y falsedad documental.

Según han confirmado los Mossos d'Esquadra y la Generalitat, la niña se encuentra bajo la tutela de la Generalitat en un centro de acogida de menores.

El pasado marzo la pequeña E., nacida el 31 de diciembre de 2004, llegó al aeropuerto de El Prat acompañada de una de sus tías, que la había ido a buscar a su país de origen porque los progenitores habían renunciado a ella por problemas económicos. Al aeropuerto las fueron a recoger la abuela de la menor y el matrimonio de Cubelles, con quienes la tía ya había contactado anteriormente a través de un amigo común.

La tía cobró al matrimonio 2.000 euros en concepto de trámites y los billetes de avión

La abuela, sin embargo, no conocía los planes de la tía de la pequeña. Ésta, vecina de Ripollet (Barcelona), presuntamente cobró unos 2.000 euros en concepto de trámites y por los billetes de avión, según declaró la detenida ante los Mossos d'Esquadra.

La abuela intentó ver a su nieta, pero la tía siempre le daba excusas hasta que un día vio una fotografía de la niña, hecha en España, acompañada de un matrimonio al que no conocía. También encontró unos documentos en los que aparecía el nombre de la niña con unos apellidos distintos.

La mujer decidió denunciar el caso a los Mossos d'Esquadra. La Policía catalana intentó buscar estos apellidos en el padrón municipal, los centros de asistencia primaria y otros registros. Finalmente los hallaron en Cubelles.

La tía aseguró que se trataba de una adopción

La tía de la pequeña aseguró en comisaría que el matrimonio le estaba cuidando a su sobrina, pero finalmente admitió que la habían adoptado. Quedó detenida y el martes declaró ante juez, quien decretó su libertad con cargos por tráfico de menores y falsedad documental.

El matrimonio, formado por un argentino de 47 años y una española de 25, ha quedado imputado por los mismos delitos que la tía de la pequeña.